El jefe de gabinete de Estados Unidos presentó este lunes su dimisión, la cual fue confirmada por el presidente Barack Obama a través de una intervención pública en la Casa Blanca. Bill Daley había anunciado que seguiría en su puesto hasta las elecciones, pero a fines de enero abandonará esta función y se irá a Chicago.
"Bill ha sido un jefe de gabinete impresionante durante uno de los años más importantes y más atareados de mi presidencia", señaló Obama, "no cabe duda de que le echaré mucho de menos a mi lado en la Casa Blanca. Aunque Chicago está sólo a una llamada de teléfono y estoy seguro de que buscaré los consejos de Bill en los próximos años".
El relevo no se hará efectivo hasta finales de enero y el elegido será Jack Lew: un neoyorquino con experiencia en el sector privado y en el Capitolio. Considerado una persona próxima a los Clinton.
Lew era hasta ahora el director de la Oficina Presupuestaria. La misma responsabilidad que ejerció en los años de Clinton en la Casa Blanca. Quienes le conocen le definen como una persona con experiencia en el Capitolio y en el sector bancario: fue directivo de Citibank entre 2006 y 2009.
La paradoja es que Daley fue elegido en enero de 2010 por tener unas características muy similares a las de Lew. El tiempo dirá si éste logra atajar los problemas que hicieron naufragar la carrera de su predecesor.
"He tenido el honor de ser una pequeña parte de tu administración", le dice Daley al presidente en su carta de dimisión, "pero ha llegado la hora de volver a la ciudad que amo". Unas palabras que no logran esconder su fracaso como responsable del Ala Oeste de la Casa Blanca.
Sus subordinados nunca conectaron con él y le acusaban de encerrarse en su despacho y mantenerles al margen de sus decisiones. Los senadores demócratas nunca le perdonaron su tono arrogante e inquisitorial durante la pugna presupuestaria del verano, que dejó tocada su autoridad y colocó al presidente en una posición difícil.
A la espera de conocer su rival republicano, el presidente afronta una difícil batalla por la reelección. Gallup desveló ayer que su popularidad se sitúa en un 46%. Una cifra muy baja si tenemos en cuenta que sólo Gerald Ford era más impopular en este punto de su mandato. Bush padre tenía el 58% y Bill Clinton y Bush hijo, el 51%.
Responsable de la campaña de Al Gore en el año 2000, Daley había llegado al cargo en octubre de 2010 después de la dimisión de Rahm Emanuel, que dejó el cargo para presentarse como candidato a la Alcaldía de Chicago. Tenía conexiones con la banca, había sido secretario de Comercio durante el mandato de Bill Clinton y pertenecía a la legendaria dinastía demócrata que gobernó la ciudad de Obama durante la mayor parte del último medio siglo.
Su desembarco en el Ala Oeste se interpretó entonces como un intento de Obama de relanzar su mandato tirando de una persona experimentada, capaz de maniobrar en el Capitolio y conectar con los sectores productivos de la economía, muy descontentos con los primeros dos años de Obama en la Casa Blanca. Pero la intervención de Daley no evitó el desgaste del presidente, cuya popularidad sigue siendo muy baja por el ascenso del paro y las disputas entre demócrata y republicanos en el Capitolio.
Lew será el elegido para pilotar desde el Ala Oeste la campaña de Obama por la reelección y le tocará coordinarse con el equipo que lideran David Axelrod y David Plouffe, que ya han empezado en Chicago a diseñar la campaña del presidente.
Fuente: elmundo.es




