La morada que eligió el autor de Canto general para vivir y crear se ubica a 85 kilómetros de Viña del Mar y está enclavada en un paisaje costero salvaje. Cómo llegar y qué les espera a los visitantes.

Recorré la casa de Neruda en Isla Negra

Por UNO

ISLA NEGRA– Inserta en el Litoral de los Poetas, tal como se conoce a los sitios marcados por

la presencia y la obra de Pablo Neruda, Vicente García Huidobro, Adolfo Couve y Nicanor Parra, se

encuentra la residencia y morada final del primero. En el lugar, la fundación que lleva su nombre

montó un museo, con sala de exposiciones, una completa tienda y el servicio de visitas guiadas a la

casa del poeta.

Ubicada a 85 kilómetros de Viña del Mar, para llegar a Isla Negra se debe tomar la ruta 68

que lleva a Santiago y salir en la bajada de Algarrobo. En el camino se abonarán dos peajes, uno de

$3.000 y otro de $1.050 chilenos, es decir, $36,45 de los nuestros en total, y otro tanto a la

vuelta.

Tras cruzar el coqueto balneario se llega a Isla Negra. Es fácil darse cuenta: todo allí hace

referencia a Neruda. Originalmente, el sitio se llamaba Las Gaviotas pero el poeta lo rebautizó con

el nombre que aún hoy conserva. Al regresar de Europa, en 1937, buscaba un lugar para dedicarse a

Canto general, su gran libro sobre historia y naturaleza americana. En sus memorias anotaría años

después: "La costa salvaje de Isla Negra, con el tumultuoso movimiento oceánico, me permitía

entregarme con pasión a la empresa de mi nuevo canto".

Se trata de una construcción inserta en el paisaje costero con una excepcional vista al mar,

el cual domina también sus colecciones más importantes.

En sus habitaciones se conservan mascarones de proa, réplicas de veleros, barcos dentro de

botellas y caracolas marinas. "Incluso el mar le dio dónde escribir. Una mañana, Pablo divisó a lo

lejos algo que venía flotando directo a su costa. 'El mar me ha traído un nuevo escritorio', dijo

al recuperar una tabla ajada por el agua salada y el sol", relata el responsable de la visita

guiada.

Afuera, las tumbas de Pablo y su mujer, Matilde Urrutia, descansan desde 1992.

Aunque el poeta falleció en 1973, la dictadura de Augusto Pinochet impidió que fuera

enterrado allí como era su deseo y debió permanecer casi 20 años en el Cementerio General de

Santiago.

Sólo la vuelta de la democracia a Chile traería al poeta de regreso a Isla Negra, el sitio

que eligió para dar rienda suelta a su inspiración.

De chile para la humanidad Pablo Neruda (1914-1973)

Poeta nacido en Parral. Escritor, diplomático, político, fue premio Nobel de Literatura en

1971. Su casa, convertida en museo, recibe anualmente miles de visitantes de todo el mundo.

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Bienvenida. Los colores de Chile y el apellido del poeta invitan a ingresar a la casa-museo. Hay visitas guiadas en pequeños grupos para recorrer los espacios en los cuales vivió y escribió Neruda.
Bienvenida. Los colores de Chile y el apellido del poeta invitan a ingresar a la casa-museo. Hay visitas guiadas en pequeños grupos para recorrer los espacios en los cuales vivió y escribió Neruda.
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Descanso final. Los restos de Neruda y su mujer descansan en Isla Negra desde 1992. Aunque falleció en 1973 y su deseo era ser enterrado a orillas del mar, la dictadura de Augusto Pinochet impidió el traslado. Con la democracia, el poeta volvió a casa.
Descanso final. Los restos de Neruda y su mujer descansan en Isla Negra desde 1992. Aunque falleció en 1973 y su deseo era ser enterrado a orillas del mar, la dictadura de Augusto Pinochet impidió el traslado. Con la democracia, el poeta volvió a casa.
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Custodia. Detalle de la tumba de Pablo Neruda (1904-1973) y Matilde Urrutia (1912-1985), su mujer de toda la vida. El astrolabio con el congrio mira hacia el mar, igual que ellos.
Custodia. Detalle de la tumba de Pablo Neruda (1904-1973) y Matilde Urrutia (1912-1985), su mujer de toda la vida. El astrolabio con el congrio mira hacia el mar, igual que ellos.
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Un barco no es barco sin ancla. Isla Negra tiene la suya. Al fondo, la casa del poeta en todo su esplendor.
Un barco no es barco sin ancla. Isla Negra tiene la suya. Al fondo, la casa del poeta en todo su esplendor.
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Amistad. Neruda tallaba con sus propias manos en las vigas del bar los nombres de sus amigos muertos. Era la manera de asegurarse poder tomar siempre una copa con ellos
Amistad. Neruda tallaba con sus propias manos en las vigas del bar los nombres de sus amigos muertos. Era la manera de asegurarse poder tomar siempre una copa con ellos
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De copas. El bar de la casa está cerrado al público pero puede observarse desde afuera. En él se atesoran de los objetos más queridos por Neruda: su colección de botellas. Le fascinaba ir a los mercados de pulgas a comprarlas. Otras llegaron a sus manos por intermedio de sus amigos de todo el mundo
De copas. El bar de la casa está cerrado al público pero puede observarse desde afuera. En él se atesoran de los objetos más queridos por Neruda: su colección de botellas. Le fascinaba ir a los mercados de pulgas a comprarlas. Otras llegaron a sus manos por intermedio de sus amigos de todo el mundo
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Campanario y bote. Al llegar a la casa, Neruda tañía las campanas para avisarle al pueblo de que el capitán estaba en su barco. A su lado, el “Tiburón”, el bote en el que tomaba aperitivos junto a sus amigos. “No es necesario meterse al mar para marearse”, les decía.
Campanario y bote. Al llegar a la casa, Neruda tañía las campanas para avisarle al pueblo de que el capitán estaba en su barco. A su lado, el “Tiburón”, el bote en el que tomaba aperitivos junto a sus amigos. “No es necesario meterse al mar para marearse”, les decía.
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Campanario y bote. Al llegar a la casa, Neruda tañía las campanas para avisarle al pueblo de que el capitán estaba en su barco. A su lado, el “Tiburón”, el bote en el que tomaba aperitivos junto a sus amigos. “No es necesario meterse al mar para marearse”, les decía.
Campanario y bote. Al llegar a la casa, Neruda tañía las campanas para avisarle al pueblo de que el capitán estaba en su barco. A su lado, el “Tiburón”, el bote en el que tomaba aperitivos junto a sus amigos. “No es necesario meterse al mar para marearse”, les decía.
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Símbolo. Al salir de la recepción, los visitantes se encuentran con uno de los tantos diseños del poeta. Se trata de un viejo astrolabio al que Neruda le insertó un congrio, su pescado favorito. La creación se convertiría con el tiempo en ícono de la casa, el poeta y la región
Símbolo. Al salir de la recepción, los visitantes se encuentran con uno de los tantos diseños del poeta. Se trata de un viejo astrolabio al que Neruda le insertó un congrio, su pescado favorito. La creación se convertiría con el tiempo en ícono de la casa, el poeta y la región
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La sala. Al ingresar a la casa-museo, una gran sala ofrece muestras de artistas de la zona.
La sala. Al ingresar a la casa-museo, una gran sala ofrece muestras de artistas de la zona.
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La tienda. La casa del poeta tiene una tienda de recuerdos muy variada. Allí incluso hay libros de Neruda disponibles para leer “al paso”.
La tienda. La casa del poeta tiene una tienda de recuerdos muy variada. Allí incluso hay libros de Neruda disponibles para leer “al paso”.
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Feria de artesanos a la entrada de la casa del poeta. Todo hace referencia a Neruda en ella, como estos mini bustos que son muy buscados.
Feria de artesanos a la entrada de la casa del poeta. Todo hace referencia a Neruda en ella, como estos mini bustos que son muy buscados.