Quiere morir pobre

Por UNO

Parece de película, pero es cierto. Un multimillonario estadounidense se propuso morir en la bancarrota y que su dinero sea invertido en obras de bien público.

Se llama Charles F. Feeney y tiene 80 años. A lo largo de su vida amasó una inmensa fortuna y desde hace varios meses se ha dedicado a repartirla de manera anónima a distintas instituciones que realizan acciones en favor de la sociedad.

Feeney, mejor conocido como Chuck, nació en Nueva Jersey el 23 de abril de 1931. Logró hacerse de un grandísimo patrimonio gracias a que fue cofundador de las primeras tiendas que manejaron el concepto "libres de impuestos", que ahora están en todos los aeropuertos.

A pesar de ser un hombre de negocios exitoso, Feeney descubrió que esto no tiene sentido si no se comparte con los demás. Por ello, en 1982 fundó Atlantic Philantrhopies, una fundación benéfica que se dedica a apoyar proyectos sociales y de salud en distintas partes del mundo, como Australia, Bermudas, Irlanda, Sudáfrica, Vietnam y Estados Unidos.

En 1988, la revista Forbes consideró a "Chuck" uno de los 25 hombres más ricos del mundo, sin saber que desde hacia ya varios años el empresario se dedicaba a repartir gran parte de sus ganancias por medio de donaciones anónimas. Hasta ahora se le considera como el máximo donante en la historia de los Estados Unidos.

De hecho, en 1996 Feeney vendió sus tiendas a una empresa trasnacional por aproximadamente unos dos mil 470 millones de dólares y se estima que de dicha cantidad él sólo se quedó con 975 millones, lo suficiente para solventar sus gastos personales y el resto lo destinó a obras caritativas.

Quien lo conoce asegura que lleva una vida igual a la de cualquier persona, pues habita en una casa de alquiler, no tiene automóvil, su reloj no es lujoso y prefiere viajar en avión en clase turista.

Un año más tarde, en 1997, Charles tuvo que dejar a un lado su anonimato por problemas legales con uno de sus ex socios de las tiendas, ya que al iniciar un trámite de demanda, tendría que comprobar las donaciones hechas desde hacía varios años.

En la última década, la figura de Feeney se ha utilizado para que la gente entienda el verdadero concepto del término filantropía, ya que su vida está regida bajo la siguiente filosofía: "Sólo tengo una idea en mi mente y esa es que la riqueza debe ser utilizada para ayudar a la gente. Trato de llevar una vida normal y trabajé duro para crecer como persona, no para hacerme rico".

Fuente: De10.com.mx