Así lo anunciaron los propietarios del icónico rascacielos neoyorquino. Buscan recaudar u$s 1.000 millones con su salida a la bolsa.

Pusieron en venta el Empire State

Por UNO

Cualquier inversor particular pronto podrá comprar parte del Empire State Building de Nueva York, después de que sus propietarios anunciaran este lunes la salida a la bolsa del icónico rascacielos para recaudar hasta u$s 1.000 millones.

Los dueños del edificio remitieron a la Comisión del Mercado de Valores (SEC) de Estados Unidos un documento en el que afirmaron que pondrán a la venta una cantidad indeterminada de acciones de clase A a un precio inicial de 1 centavo por acción.

Según el documento, la nueva compañía, Empire State Realty Trust, también tiene previsto ofrecer acciones de clase B, que darán derecho a 50 votos frente a uno de las de clase A, y cotizará bajo el símbolo ‘ESB‘.

El presidente y consejero delegado de la empresa será Anthony Malkin, heredero de la familia propietaria del edificio de 102 plantas y el terreno sobre los que se levanta.

De acuerdo al documento enviado a la SEC, el Empire State ganó hasta el 30 de septiembre de 2011 un total de u$s 71 millones e ingresó en el mismo período u$s 156,7 millones.

La nueva empresa también anunció que invertirá antes de finales del próximo año entre u$s 175 y u$s 210 millones para renovar el edificio, una cantidad que se suma a los u$s 500 millones destinados desde 2010 para adecuar la estructura a las leyes medioambientales de Nueva York.

Tras meses de especulación, los Malkin lograron finalmente el visto bueno para la salida a bolsa de su principal socio, el gestor del patrimonio de la conocida multimillonaria aristócrata Leona Helmsley, fallecida en 2007 a los 87 años y con una fortuna estimada en más de u$s 5.000 millones.

El famoso Empire State Building, situado en la Quinta Avenida a la altura de la calle 34 de Manhattan, recibe cada año a decenas de miles de visitantes, que ascienden a lo alto del rascacielos para contemplar desde allí las vistas de Nueva York.

Fuente: El Cronista