Cada 11 años, el Sol entra en mayor actividad. Eso significa que arroja hacia el espacio mayor material de su supercie de lo que habitualmente lo hace. Y, con ayuda de los denominados "vientos" solares, esas partículas llegan a la Tierra. Sin embargo, como el planeta posee un campo magnético, esa masa queda atrapada en la atmósfera y no representa peligro alguno para los seres vivos. A lo sumo, puede afectar las comunicaciones satelitales.
La astrónoma Beatriz García, directora del Laboratorio Pierre Auger de la UTN Mendoza, se refirió a las consecuencias de ese fenómeno, esperadas para este martes. "El campo magnético de la Tierra no está debilitado ni se va a debilitar", aseg
"Puede haber pequeñas interferencias en las comunicaciones por la tormenta solar"
De hecho, en 2005 el astro rey tuvo un pico de actividad y la tormenta solar que se anunció este lunes es precisamente porque se cumple el ciclo de 11 años.
Así y todo, las "llamaradas" que según anunciaron muchos medios de comunicación llegarían entre este martes y mañana a la Tierra, no son reales por el simple hecho de que el Sol no es de fuego. Lo que sucede cuando febo está más activo es que arroja mayor cantidad de material de su superficie al espacio y ese mayor volumen llega a la atmófera terrestre, pero sin traspasarla, aseguró la astrónoma Beatriz García, directora del Laboratorio Pierre Auger de la UTN Mendoza, a Primeras Voces, de Radio Nihuil.
"El campo magnético de la Tierra no está debilitado ni se va a debilitar ni va a sufrir daño y esta tormenta en particular no es mayor a otras que hay a menudo", sostuvo la especialista. Y aclaró: "No hay riesgo por la tormenta solar, pero puede haber pequeñas interferencias en las comunicaciones".
"En 2005, hubo un pico máximo de actividad solar y el Sol comenzó a estar activo -expuso García-. Pero en realidad, este tipo de fenómenos, que se denominan "tormentas solares", están asociados con deyecciones de material que abandona la superficie del Sol: protones y electrones, que viajan a la Tierra como parte del viento solar·.
Añadió: "Este fenómeno es contínuo, todo el tiempo llegan a la tierra partículas provenientes del Sol. La diferencia en esta época es que el Sol está activo y la cantidad de partículas aumenta. Como tienen masa, interactúan con la atmófera, producen algunos fenómenos. Los más evidentes son auroas: luces en el cielo que se ven más evidentemente en la zonas más polares. Cuando el Sol está más activo, se perciben en latitudes intermedias, hacia el ecuador".
Sin embargo, la Tierra naturalmente tiene un escudo protector: su campo magnético y las partículas quedan atrapadas allí. "Por eso, no corremos serios riesgos", dijo la astrónoma.
Con respecto a las comunicaciones, advirtió que "puede haber pequeñas interferencias, pero de corta duración y en las satelitales: no habrá un caos o un apagón".
"No se puede hablar de llamaradas, porque el Sol no es de fuego: es materia que escapa de la superficie, como normalmente lo hace, con la diferencia de que cuando el Sol tiene mayor actividad, mayor es el volumen que escapa de su superficie", acotó García.




