La historia de Amanda Knox

La pesadilla de todos: fue acusada de asesinato y hasta le hicieron creer que tenía Sida

Amanda Knox era una joven estudiante estadounidense de intercambio que estaba en Italia (Perugia) en el momento equivocado, en el lugar equivocado y se cruzó con con una policía ineficiente, descuidada y con el peor fiscal que puede haber en el mundo: el que se cree Sherlock Holmes y fantasea con las teorías más disparatadas que pueden ocurrirse, sacadas de un libreto de Hollywood.

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Amanda fue senteciada y hallada culpable (dos veces), absuelta otras 2 veces, pasó 4 años en una cárcel en Italia, hasta que finalmente fue absuelta de todo cargo por segunda vez, en un caso que desnuda, como el de los chicos del Central Park de Nueva York, abuso policial y teorías descabelladas sacadas de la edad de piedra o de principios del siglo 20. 

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Se la acusaba de matar a una de sus compañeras, inglesa también de intercambio, Meredith Kercher (21 años), el 1 de noviembre de 2007, cuando Amanda tenía apenas 20 años de edad, en la casa en la que convivían con estudiantes locales.

También se lo acusó a su novio y a su jefe en un primer momento (Amanda había conseguido un trabajo en un bar dado que le sobraba tiempo); y después a un personaje de la ciudad con un alto historial delictivo.

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El primero en salir de la cárcel a los 14 días fue Patrick Lumumba, keniata dueño del bar donde trabajaba Amanda, después de una coartada sólida y de que la policía no encontrara su ADN en la casa en donde se cometió el crimen.

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Más tarde la policía halló las huellas de Rudy Guede, nacido en Costa de Marfil, por toda la habitación donde había sido asesinada Meredith y también fue encarcelado.

Un documental de Netflix detalló cada una de las vivencias de todos los involucrados en 2016. 

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Sin grises 

"Están los que creen que soy inocente; y los que no; no hay punto medio. Si soy culpable significa que soy la figura más temible de todas, porque no soy la más obvia; pero si soy inocente significa que todos somos vulnerables. Esa es la pesadilla de todos. O soy una psicópata disfrazada de cordero o yo soy vos", arrancó diciendo en ese documental Amanda Knox, ya sin el peso de la acusación y totalmente liberada de culpa.

Hoy en día una búsqueda en Google de su nombre arroja la suma de casi 80 millones de páginas relacionadas a su caso. Y por supuesto, no todas las cosas que se leen de Amanda son precisamente de las más "amables". La mayoría son mensajes de odio y pedidos de "justicia" hacia ella, entre amenazas de muerte y críticas a cualquier cosa que realice. Después de ser absuelta fue acosada por los medios como si fuera una estrella de cine. "Me tratan como una estrella de cine cuando no lo soy cuando lo único que tengo por dentro es tragedia", afirmó Rafaelle.

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"Tus amigos, tu novio, la policía afirman que actuabas de manera extraña", le dicen en el documental: "Cada uno asimila el dolor de diferentes formas", responde. 

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"Antes de ir a Italia tenía una vida feliz", dijo Amanda. "Era estrafalaria y ridícula, me sentía bien conmigo misma. Me sentía una princesa guerrera, me sentía como Xena", bromeó.

"Quería salir de mi zona de confort, porque no me sentía independiente, pensé que iba a encontrarme a mi misma en Italia". No terminó ni remotamente como ella lo esperaba. 

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Después de llegar a Italia y conocer a sus compañeras, entabló amistad con Meredith, un año mayor. Y la historia antes contada, Meredith termina siendo degollada, en una escena horrible en su casa. 

Según el punto de vista de Amanda

Amanda llegó a su casa, cuenta ella, después de pasar la noche en el hogar de su novio. Vio la puerta abierta, entró y notó un desorden un poco más de lo normal pero nada raro. Se bañó y apenas vio unas gotas de sangre, "quizás se cortó alguien", pensó, según contó. Cuando salió de darse una ducha y miró el inodoro, vio heces y ahí cayó en que la situación y el desorden no era tan normal.

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Intentó llamar a Meredith pero la puerta de su habitación estaba cerrada. Llamó a su novio que llegó en pocos minutos. Este intentó derribar la puerta y no pudo. Llamaron a la policía -siempre según el relato de Amanda- y cuando llegaron las fuerzas policíacas abrieron la puerta de la habitación a la fuerza y se encontraron con lo peor, la escena del horror. 

¿De qué planeta viniste fiscal?

Ahí entró en acción el fiscal Giuliano Mignini, ese personaje que aún hoy en día sigue afirmando que Amanda es culpable. Un personaje que le apuntó a Knox y a su novio, Rafaelle Sollecito, "por sus muestras de afectos inapropiadas", según relató en el documental de Netflix. Un personaje salido de la Italia fascista de la primera mitad del siglo 20 lisa y llanamente. 

Primero intervinieron sus teléfonos y lo citaron a declarar a Rafaelle. Después de horas de interrogatorio, "la realidad se empieza a distorcionar", aseguró este italiano nacido en Bari en el documental. Y cambió su versión original de que ambos estaban en su casa al momento del crimen, afirmando que Amanda había vuelto a la 1 de la madrugada, lo cual cuadraba con la versión que había fantaseado el Mignini. 

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Tras ese interrogatorio agresivo, según el relato del joven italiano, fueron por Amanda. E hicieron lo mismo. Amanda contó que le pegaban en la cabeza reiteradamente diciéndole "ricorda" (recuerda) y, basándose en un mensaje de "nos vemos después" con su jefe Patrick, lograron meterlo en la escena del crimen. La dejaron detenida a ella, a su novio y fueron por el jefe, que finalmente fue el primero en salir. 

Allí la primera hipótesis de este fiscal italiano de "querían tener sexo grupal y Meredith se negó" se caía a pedazos pero insistió en la misma hipótesis Esta vez era con Rudy Guede, a la postre el único personaje cuyas huellas dactilares estaban esparcidas por toda la habitación donde mataron a Meredith. 

Ese fiscal, que afirmó en 2016 que no sentía vergüenza de lo que había hecho, la tildó a Amanda, incluso después de ser absuelta, de "anarquista y rebelde ante la autoridad", debido a las quejas de la joven estadounidense de que le había preguntado 50 veces lo mismo. 

Torturas mentales

Las torturas mentales que sufrieron Amanda Knox y su familia durante su estadía en una cárcel italiana (4 años) llegaron a niveles insospechados al punto tal que le hicieron creer que tenía Sida. Fue allí cuando ella se puso a escribir un diario, porque también incluso por su mente rondaban pensamientos de suicidio. 

Escribió con quién había tenido sexo, con quien había usado protección y con quién no. Ese diario se filtró a la prensa británica y por ende a la prensa del resto del mundo. El caso ya era mediático, uno más y van...

Finalmente resultó que no tenía Sida, que las muestras eran de otra reclusa. Pero el daño moral y psicológico a ella y a su familia ya estaba hecho. Por supuesto, la prensa británica nunca quiso revelar de dónde sacaron las fotocopias del diario íntimo de Amanda. 

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"Foxy Knoxy" la comenzaron a llamar por su vida sexual con "7 hombres" como si estuviéramos en los 1900 y por un usuario que tenía en las redes de la época en la que ella misma se hacía llamar así. 

El único condenado firme 

Rudy Guede fue el único condenado firme del asesinato de Meredith Kercher. Su abogado, Walter Biscotti, logró un juicio abreviado separándolo del juicio de Amanda y Sollecito. Guede fue sentenciado a 30 años por su participación en el crimen y por agresión sexual, aunque no se lo condenó por el asesinato en sí.

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Él se había ido del país al otro día del asesinato. Aseguró que tenía miedo, que se iba a suicidar, en una conversación con un amigo por Skype. Incluso en esa conversación detalla que "Amanda no estaba ni cerca de la casa al momento del asesinato". Sin embargo, dijo que él estaba en el baño y que cuando salió vio a un sujeto forcejear con Meredith y huir. Y que la chica inglesa había muerto en sus brazos. 

Luego de ser detenido por Interpol, cambió esa declaración que ya estaba registrada en Skype y acusó directamente a Amanda, en un nuevo giro del caso que derivó en la primera condena de Knox. 

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Finalmente la pena a Guede fue reducida a 16 años de prisión y en 2018, Guede estaba en libertad condicional pero también ese año se solicitó un nuevo juicio. 

Primer juicio a Amanda

Un año y medio después del asesinato recién comenzó el juicio a Amanda Knox y Sollecito, su novio, mientras que Guede había sido condenado previamente en un juicio abreviado. 

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Supuestamente habían hallado un cuchillo en la casa de Sollecito con el ADN de Meredith y de Amanda. 

Amanda fue condena da a 26 años de prisión como la autora material y Sollecito a 25 años.

Tres años después

Tres años después del asesinato recién los abogados de Knox lograron que se aprobaran pruebas de ADN independientes. Las hicieron dos laboratorios por separado (uno en Roma y otro en Reino Unido) que llegaron a las mismas conclusiones. ¿A qué no adivinan que pasó?

La policía había contaminado no solo la escena del crimen sino también los elementos en el laboratorio propio en el que analizaron los ADN en cuestión; incluso un abrojo del corpiño de Meredith se halló 46 días después del crimen debajo de una alfombra, después de que un sinfín de personajes desfilara sin guantes ni trajes por la escena del crimen. 

Entonces el resultado se caía de maduro: las pruebas de ADN arrojaron resultados inconclusos. ¿Por qué? Porque las pruebas que había realizado la policía habían sido con todos los elementos juntos y por ende, el ADN de Amanda en el cuchillo era un 100% compatible (ella había cocinado y usado ese cuchillo en la casa de su novio) mientras que el ADN de Meredith en ese mismo utensilio era residual, es decir, que pudo traspasarse desde otro objeto. Tampoco había rastros de ADN en la habitación de Meredith, ni de Amanda ni de Rafaelle; sí de Guede y de otros dos sujetos masculinos, cuyos nombres nunca se supieron. 

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Finalmente tras 4 años del asesinato los declaran inocentes y los dejaron en libertad. Amanda volvió a Seattle, su tierra natal.

Más sentencias: 2 a 2

Seis años después un tribunal italiano los volvió a declarar culpables. La culpabilidad se basó en evidencia circunstancial, incluido el supuesto comportamiento de Amanda y sus relaciones sexuales con 7 hombres. Una locura. 

En septiembre de 2015, 8 años después del asesinato, la Suprema Corte italiana publicó sus motivos para absolver nuevamente a Amanda y Rafaelle, por lo que ya estaríamos 2 a 2. 

Hubo fallas importantes en la investigación, se creó una búsqueda frenética de los culpables debido a la presión mediática, además de la falta de rastros biológicos que conectaran a Knox y Sollecito con el asesinato, detalló la Suprema Corte y que todo apuntaba a Rudy Guede. 

Al final todo quedó reducido a un drama mediático y la Suprema Corte cargó gran culpa a los medios, pero la realidad también es que la policía y la fiscalía se obsesionó con teorías salvajes, y fueron quienes proporcionaron a los medios esas teorías e incluso el diario de Amanda, por más que lo nieguen. 

La madre de Meredith, en tanto, en el mismo documental afirma que estaba todo muy distorsionado, con 2 juicios que los declararon culpables y 2 absoluciones. Fue todo lo que se limitó a decir. 

"Sólo un tonto persiste en su error"

El fiscal Giuliano Mignini sigue sosteniendo su error. Primero afirma que Amanda es culpable porque dijo muchas mentiras, mentiras que fueron prácticamente impuestas en los interrogatorios. Y lo más insólito de todo es que el fiscal afirma que "cada prueba tiene carencia de certeza", lo cual parece increíble si no fuera una joda más grande que Italia. 

El especialista privado que analizó las muestras de ADN no podía hablar sobre el trabajo de la policía y la fiscalía pero se limitó a citar a Cicerón ("De hombres es equivocarse; de locos persistir en el error"): "Se pueden cometer errores pero sólo un tonto persiste en su error", disparó. 

"La respuesta estaba ahí"

"Me miran a mi, me preguntan a mi por horas, cuando no había ninguna evidencia de que yo estuviera ahí, ni mi novio. Me miran a mi, a mis ojos, me preguntan a mi, cuando la respuesta está ahí, en la habitación", dice Amanda en Netflix

"Yo les pregunto, ¿qué es más probable? Que yo haya juntado a mi novio y este tipo del que no sabía el nombre, y les haya pedido que la violaran y me dejaran acuhillarla? ¿O que un tipo que había cometido varios robos y violaciones, entrara a la casa, se aprovechara, la matara y huyera, un robo que salió mal?", pregunta Amanda. 

Insólita disputa

Donald Trump, ahora presidente de Estados Unidos, pidió en 2015 que los estadounidenses no fueran mas a Italia. Pidió boicotear a Italia. Típico "del buen Trump". 

Walter Biscotti, abogado de Rudy Guede, se molestó con estas afirmaciones y aseguró que mientras ese tribunal fue la primera facultad de derecho de Europa en 1308 en Estados Unidos dibujaban búfalos en cavernas. Un duelo mediático sin sentido. 

"La gente ama a los monstruos"

Amanda Knox cerró el documental con la siguiente frase.

"La gente ama a los monstruos y cuando tienen la chance quieren verlos. Es Es la gente proyectando sus miedos". 

Sin dudas uno de esos casos en los que la vida te cambia de un día para el otro. Y que dejan más dudas que certezas. Una vida se perdió; y unas cuantas se arruinaron. Tanto la policía, como los fiscales, los jueces y los medios jugaron papeles importantes en ello. ¿Habrá un nuevo capítulo en esta seguidilla de juicios y fallos que van 2 a 2? El tiempo dirá.