El presidente de Egipto, Hosni Mubarak, está enfrentando una severa crisis en el país, la peor enlos casi 30 años que lleva en el poder.
Desde hace una semana miles de ciudadanos han salido a las calles para protestar en contra de
su gobierno y las manifestaciones ya han provocado más de cien muertos y miles de heridos. Incluso los propios funcionarios del partido gobernante han asegurado que la escala de lasprotestas no tiene precedentes. ¿Qué está pasando en Egipto? Las protestas iniciaron el martes 25 de enero cuando los activistas convocaron a un "Día deFuria" contra el gobierno, a pesar de que las manifestaciones en el país son inusuales. Desde entonces las protestas continúan en diversas ciudades de Egipto para exigir la renunciadel presidente Hosni Mubarak que está en el poder en el país árabe desde 1981. En respuesta, el gobierno sacó a los efectivos de la policía y a las tropas del ejército apatrullar las calles y posteriormente decretó el toque de queda en las ciudades de El Cairo,Alejandría y Suez. El gobierno bloqueó el acceso a internet y a redes sociales como Twitter y Facebook, que losmanifestantes habían estado utilizando para organizar sus reuniones. En su primera aparición pública en medio de la crisis, el presidente defendió el papel de lasfuerzas de seguridad en las protestas y anunció el cambio de todo su gabinete pero no dio señalesde abandonar el poder. Las revueltas están frenando uno de los principales ingresos de la economía egipcia:el delturismo. Se ha cerrado el acceso a las emblemáticas pirámides de Giza y miles de turistas hancancelado sus viajes al país o intentan salir de él. ¿Qué piden los manifestantes? Los ciudadanos que han salido a las calles piden la renuncia de Mubarak. Además, quieren máslibertades, más democracia y empleos. Egipto tiene muchos problemas sociales y políticos como el aumento del precio de losalimentos y del desempleo, así como la indignación ciudadana por la corrupción política. Además, según apuntó el corresponsal de la BBC en El Cairo, Jon Leyne, a eso hay que añadirla "profunda frustración en gran parte de la sociedad, que ve que el país ha perdido poder, estatusy prestigio internacional en las tres décadas del gobierno de Mubarak". ¿Quién es Mubarak? Hosni Mubarak, de 82 años, es el presidente de Egipto desde 1981. Llegó al poder después deque su antecesor Anwar Sadat fuera asesinado por radicales islámicos en un desfile militar en ElCairo. En las casi tres décadas que ha ocupado la presidencia de su país, Mubarak se ha posicionadocomo un aliado de confianza para Occidente y ha luchado contra un poderoso movimiento de oposicióndentro de sus fronteras. Ex comandante de la Fuerza Aérea, Mubarak ha gobernado como un líder casi militar desde queasumió el poder. Mubarak ha presidido durante un período de estabilidad interna y desarrollo económico quesignifica que la mayoría de sus compatriotas han aceptado su monopolización del poder. Sin embargo,en los últimos años Mubarak ha sentido por primera vez presión para fomentar las reformaspolíticas, tanto desde el interior de Egipto como de su aliado más poderoso, Estados Unidos. ¿Qué ha respondido el gobierno? Hosni Mubarak se ha negado a renunciar, pero el viernes anunció la renovación total de sugabinete. Por primera vez durante su mandato, Mubarak nombró a un vicepresidente, Omar Suleiman.También seleccionó al ministro de aviación Ahmed Shafiq como primer ministro. El nuevo vicepresidente era el director de los servicios de inteligencia egipcios y es vistocomo una persona apoyada por el ejército, los servicios de inteligencia, las fuerzas de seguridad yEstados Unidos. Suleiman, con un amplio historial militar, es considerado como una alternativa parareemplazar a Mubarak si el hijo del presidente, Gamal Mubarak, no accede al poder. Analistas de Medio Oriente le dijeron a la BBC que al ser un militar, el nombramiento deSuleiman podría no ayudar a resolver el conflicto y mencionaron que esperaban que Mubarak nombrar aalguien con experiencia en problemas sociales y económicos que ofreciera soluciones a laspreocupaciones de los egipcios. ¿Qué tuvieron que ver las revueltas en Túnez? Las revueltas populares que provocaron la salida del poder y del país del ex presidentetunecino Zine al-Abidine Ben Ali el pasado 14 de enero prendieron la mecha de la población de otrospaíses árabes que salieron a las calles para protestar contra sus gobiernos. En Túnez, Ben Ali llevaba 23 años en el poder y era apenas el segundo mandatario desde laindependencia de Francia en 1956. Tras su caída, las manifestaciones se intensificaron en Egipto yen otros países árabes como Yemen y Argelia. Muchos analistas piensan que si el gobierno de Egipto, el país más populoso de la región,sucumbe ante el levantamiento popular, las repercusiones se sentirían más allá del Norte de Áfricay el Medio Oriente. ¿Hay más crisis en la región árabe? Las protestas en Túnez y en Egipto parecen estar desencadenando un efecto dominó en otrospaíses como Yemen, Jordania y Argelia. A pesar de que cada país árabe tiene características diferentes, muchos de ellos compartenlos mismos problemas como una alta tasa de desempleo entre los jóvenes, alto precio de alimentos,pocas oportunidades de progreso social y económico, corrupción y violaciones a los derechoshumanos. Algunos analistas consideran que las protestas en Túnez y Egipto podrían provocar unarevolución como la que ocurrió tras la caída de la Unión Soviética. En Yemen decenas de miles de manifestantes también están protestando contra el presidente AliAbdullah Saleh, quien ha estado en el poder desde 1978. ¿Cómo reaccionaron otros países? Egipto es el país más populoso en el mundo árabe, con una de las economías y ejércitos másgrandes de la región. Y aunque tal vez ya no ejerce la misma influencia en el Medio Oriente de décadas pasadas, suimportancia no se discute y la crisis egipcia ha provocado reacciones en el resto del mundo. La reacción más esperada era la del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que trasconversar con el presidente Mubarak llamó al gobierno egipcio y a los ciudadanos al diálogo y aevitar la violencia. Además, en un discurso público el mandatario estadounidense pidió a su homólogo que tomemedidas concretas hacia la reforma política y social y defendió el derecho de los ciudadanos a seroídos. Por otra parte, líderes de Francia, Alemania y Reino Unido instaron en un comunicado conjuntoal presidente egipcio a evitar la violencia "a toda costa". ¿Qué pasará después? Si, como demandan los ciudadanos que salieron a manifestarse, el presidente y su gobiernorenuncian, se abren una serie de dudas sobre qué sucedería después. 2011 es un año crucial para Egipto porque tiene en su agenda una elección presidencial. Hastaahora no era claro si el presidente Hosni Mubarak contendería o si allanaría el camino para su hijoGamal quien se ha preparado para llegar al poder, aunque no cuenta con un gran respaldo popular. En la actualidad, la oposición en Egipto está fraccionada pero, según la corresponsal de BBCen El Cairo, Yolande Knell, "si hubiera elecciones libres y justas, es muy probable que ganasen losHermanos Musulmanes", un partido oficialmente ilegal pero tolerado en el país y el movimientoopositor a Mubarak mejor organizado. Sin embargo, Mubarak siempre ha apelado a la llegada de un grupo islamista al poder en Egiptopara asustar a sus aliados internacionales. Por otra parte, en el último año se ha sugerido desde diferentes ámbitos que el ex eldirector General de la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA), Mohamed ElBaradei, como unlíder adecuado para dirigir la transición en Egipto y que cuenta con el reconocimientointernacional. Otros nombres que suenan como posibles futuros líderes incluye al secretario general de laLiga Árabe, Amr Moussa, al recién nombrado vicepresidente, el general Omar Suleiman, un militar -como todos los líderes de Egipto desde que el rey fue derrocado en 1952.



