El nuevo presidente francés, François Hollande, llegó este viernes a la Casa Blanca con pocas alegrías. Le confirmó al presidente Barack Obama que retirará sus tropas de Afganistán a finales de este año y ambos comentaron la posible salida de Grecia del euro. Al menos, coincidieron en que la UE debe preocuparse más por rebajar el paro y crear empresas.
En su primera cumbre con el mandatario francés, el presidente de los EEUU aseguró que no busca ahondar las divisiones entre París y Berlín, pero pidió estimular el crecimiento europeo. Su par de Francia pidió a Grecia que siga en la zona euro.
Obama y Hollande coincidieron en revisar el ajuste de Alemania para sortear la crisis
"Debemos enviar una señal fuerte a Grecia para decir que su lugar está dentro de la zona euro", dijo Hollande, que aseguró que el presidente de Estados Unidos, sentado a su lado, comparte su opinión. Obama y él hablaron de cómo intentar resolver la crisis con más dinero público después de dos años y medio de ajustes presupuestarios fallidos y reformas a medias. Y en este caso el inquilino de la Casa Blanca indicó que sus ideas encajan más con las de Hollande que con las de la canciller Angela Merkel.
Pero tras una hora de reunión, Obama no consiguió sacar más compromisos de Francia para Afganistán. Hollande tiene intención de cumplir su promesa electoral de retirar las tropas a finales de 2012, dos años antes de lo previsto, y sólo aseguró que ayudará "de otra manera", se supone que con dinero y formación de militares de afganos. Los detalles se discutirán en Chicago el domingo y el lunes, en la reunión de jefes de Estado y de Gobierno de la OTAN.
Control presupuestario
Obama dice ahora estar "contento" de que los europeos vuelvan a hablar de cómo estimular el crecimiento. Pero su Administración subraya que no quiere explotar la división entre Hollande y Merkel. De hecho, intenta centrarse en qué se puede hacer para que reducir el número de parados en países como España e insiste en que aún se puede tener un "equilibrio" con el control presupuestario.
Pero la canciller alemana se está quedando aislada en la defensa radical de la austeridad. Aparte de Hollande, también empiezan a dudar Mario Monti, el primer ministro italiano, y David Cameron, el primer británico y quien se queja de que sus colegas de la zona euro llevan demasiados años actuando demasiado despacio.
Cameron aseguró el miércoles en su Parlamento que la moneda única está "afrontando una posible ruptura". El primer ministro británico afirmó con crudeza y su habitual distancia hacia sus colegas en el euro: "Es una elección que tienen que hacer, y es una elección que no pueden retrasar mucho".




