Muñecos, remeras y hasta en una crêpe de pastelería. Todas invenciones que se montaron a la euforia por la restauración fallida del cuadro del Cristo que concluyó desfigurado

No para la fiebre por el "Ecce homo", la célebre pintura que terminó hecha torta

Por UNO

La veraniega fama del 'Ecce homo' 'tuneado' por una anciana en la localidad zaragozana de Borja ha llegado hasta el Mercado de San Miguel de Madrid, en cuyo Horno de San Onofre se ha bautizado un nuevo dulce en homenaje a la restauración fallida.

Redes sociales y medios de toda Europa y hasta de otros continentes se han hecho eco de la noticia, y no iba a ser menos el gremio de la pastelería. La crema de la recién bautizada 'crêpe' del Horno San Onofre es de fresa y frambuesa.

El creador de la 'crêpe' que lleva la cara del cuadro restaurado, Mariano Olivera, ha dicho que ha tenido "mucha más repercusión" de la que esperaban.

En declaraciones a los medios, Olivera ha asegurado que realizan "crêpes' conmemorativas de efemérides" y de la "parte histórica", pero ninguna ha tenido tanta repercusión como ésta. "No podíamos dejar pasar este acontecimiento" de inspiración porque "se ha vuelto universal", ha asegurado.

Algo universal

La propietaria del Horno San Onofre, Ana Guerrero, ha manifestado su sorpresa al ver que la 'crêpe' del Ecce Homo de Borja, que es un "tema muy católico" ha traspasado fronteras hasta el punto de que incluso "la televisión japonesa" se ha interesado por tal acontecimiento.