El pequeño que había sobrevivido al ataque en una iglesia de Madrid falleció este lunes. El niño había sido rescatado mediante una cesárea después de que su madre, Rocío Piñeiro, de 36 años, resultara asesinada el pasado jueves en la parroquia madrileña de Santa María del Pinar.
Además de la mujer, en el suceso también falleció el agresor, Iván Berral, de 34 años, al suicidarse después de irrumpir a tiros en el templo.
Otra mujer, de 52 años, también resultó herida de bala pero este lunes fue dada de alta.
El neonato nació con un paro cardiorrespiratorio del que pudo salir gracias a los médicos y fue trasladado en una ambulancia con incubadora al hospital La Paz, donde permanecía internado desde entonces. La familia del bebé había pedido al hospital que no facilitara parte médico.
La policía no ha encontrado relación alguna entre el agresor y las víctimas. El homicida, quien tenía antecedentes policiales y una orden de alejamiento de su ex pareja, estaba desempleado y poseía una vivienda que podría estar valorada en 500.000 euros, un coche y una moto, según han confirmado a Efe fuentes de la investigación.
Fuente: El Mundo.es




