Grandes cardúmenes de sardinas, anchoas, lubinas rayadas y macarelas se aproximaron en estos días a
las costas de Acapulco, ciudad turística de México, y en grupos tan cerrados y tan cerca de la
superficie que parecían una mancha de petróleo desde arriba.
Los pescadores celebraron el fenómeno: "Estábamos muy divertidos, éramos como 20 ó 30
pescadores o más y hasta gente que estaba con sus niños los que aprovechamos la pesca", dijo
Carlos, uno de los beneficiados.
Los lugareños atribuyeron este extraño fenómeno a las corrientes inusuales desatadas por el
tsunami que fue generado por un terremoto de 9 grados Richter ocurrido este viernes, frente a las
costas de Japón.
Sin embargo, los expertos no lo aseguran: "Podría caer esa categoría si usted quiere hacer
esa relación, pero la realidad no se sabe", señaló el geólogo Rich Briggs, del Servicio Geológico
de Estados Unidos.
"Los tsunamis pueden cambiar las corrientes marítimas locales, pero es difícil establecer una
conexión firme", agregó.
"Consultamos al Instituto Nacional de la Pesca en relación a los peces que están apareciendo
en playa La Angosta, y puede ser que por las corrientes que se están causando por el fenómeno,
puedan perturbar su destino (de los peces) y se refugien en esas áreas", fue otra conclusión.
Fuente: lavoz.com.ar




