"¡Ni chiitas, ni sunitas. Unidad nacional"" o "Sunitas y chiitas son hermanos", gritaba la multitud en el pequeño país del Golfo Pérsico en otra explosión de la crisis del mundo islámico.

Miles de manifestante salieron a la calle tras la sangrienta represión en el reino árabe de Bahréin

Por UNO

MANAMA (AFP-NA)- Miles de personas participaban este viernes en los funerales de dos chiitasmuertos en la sangrienta represión policial de una manifestación antigubernamental en la capital.

La multitud seguía a los dos vehículos que transportaban al pueblo chiita de Sitra (este de

Manama) los cuerpos de Alí Khodeir, de 53 años, y de Mahmub Mekki, de 23, envueltos en la bandera

nacional, muertos en la represión del miércoles contra los manifestantes acampados en la Plaza de

la Perla, para reivindicar reformas políticas.

"¡Ni chiitas, ni sunitas. Unidad nacional"" o "Sunitas y chiitas son hermanos", gritaban los

asistentes a los funerales, según testigos.

Otros iban más allá y pedían: "El pueblo quiere la caída del régimen".

Bahréin, pequeño archipiélago del Golfo de un millón de habitantes, está gobernado por una

dinastía sunita pero su población es mayoritariamente chiita.

La represión policial dejó tres muertos y unos 200 heridos según las autoridades, cuatro

muertos según la oposición chiita.

En total, cinco personas murieron desde el inicio de la protesta el lunes según fuentes

oficiales.