Contando con un público tan fiel como lo son las mujeres, es simple entender por qué hay tantos diseñadores de calzado. Desde Loboutin hasta Salvatore Ferragamo, la imaginación de estos diseñadores es infinita, y con el objetivo de deslumbrar e impactar en el mundo de la moda, han llegado a crear zapatos imposibles de usar, literalmente.
Muchas mujeres han invertido fortunas incalculables en zapatos. Son el objeto más deseado de varias, su debilidad, de los que nunca se tienen demasiados. Algunas tienen cientos de pares y no piensan parar hasta tener una colección digna de un museo.