El ejército liberó la plaza, epicentro de la protesta en Manama, y los bahreiníes comenzaron a armar tiendas y carpas. El gobierno llamó al diálogo y ordenó a la policía dejar de reprimir a los manifestantes.

Los opositores de Bahréin se instalaron en la plaza Perla para convertirla en otro Tahrir

Por UNO

El príncipe heredero de Bahréin, Salman ben Hamad Al Jalifa, ordenó el sábado a la policía"mantenerse al margen de las concentraciones", cuando los manifestantes regresaban a la plaza de la

Perla, epicentro de la protesta en Manama.

El príncipe heredero, comandante en jefe adjunto de las fuerzas armadas, pidió al mismo

tiempo a los manifestantes que se dispersen "para evitar cualquier choque" con las fuerzas de

seguridad, anunció la agencia oficial de Bahréin BNA.

"Ordenamos a todas las fuerzas de seguridad que se retiren inmediatamente de las zonas de

concentración (...) como pedimos a las personas concentradas que abandonen el lugar para evitar

cualquier choque, y esto conforme a nuestra iniciativa a favor de un retorno a la calma", dijo.

Miles de manifestantes antigubernamentales volvieron este sábado a la plaza de Perla a

Manama donde empezaron a instalar tiendas de campaña, dos días después de la violenta dispersión de

su sentada. El príncipe heredero prometió el jueves un diálogo con la oposición una vez regrese la

calma.

Jalil al Marzook, un alto funcionario del grupo Al Wifak, dijo a la televisión Al Yazira que

no dialogará hasta que los tanques sean retirados de las calles y el Ejército deje de disparar

contra los manifestantes que protestan de forma pacífica.

Cientos de personas se congregaron esta mañana frente al hospital de Salamynia, donde fueron

llevados los heridos en los últimos días, mientras se prevén nuevas protestas. La plaza Lulu (Perla

en árabe), en el centro de Manama, sigue ocupada por el Ejército para evitar concentraciones.

El Ministro de Sanidad, Faisal Jakub al hamar, habló de seis heridos en la noche del

viernes, pero los médicos del hospital de Salmaniya hablaron de al menos 66 tras la intervención de

la policía contra los manifestantes cerca de la plaza bloqueada.

Videos colgados en Internet muestran a gente lastimada en las piernas y otros cubriéndose la

cabeza llena de sangre. El viernes fueron enterradas también cuatro víctimas mortales.

El rey Hamad bin Isa al Jalifa pidió al príncipe heredero que encabezara un diálogo nacional

con todos los partidos y sectores del país. "Necesitamos un periodo de tiempo para estudiar lo

ocurrido de forma que podamos reunirnos y recuperar nuestra compasión, civilización y futuro", dijo

el príncipe Sheij Slaman bin Hamad alJalifa en un discurso en la televisión el viernes.

Los manifestantes exigían en un principio reformas democráticas, pero ahora piden un cambio

de régimen. Más del 80 por ciento de la población del país del Golfo, de significado estratégico

para Estados Unidos, es musulmana, en su mayoría chiíta. Sin embargo, la familia gobernante en

sunita.

Por la mañana del sábado, el ejército bahreiní se retiró de la Plaza de la Perla, cediendo a

una de la condiciones exigidas por los chiítas.

FUENTE: Infobae.com