Reñaca tiene variadas opciones para que a lo largo del día los visitantes puedan elegir dónde juntarse para disfrutar un buen rato o para ir armando la próxima salida.

Los combos y ofertas atraen a los mendocinos a la hora de comer en Chile

Por UNO

VIÑA DEL MAR– Reñaca es el reino del combo a la hora de comer. La oferta combinada de entrada,plato principal, postre y bebida arranca en los ch$5.000 por persona, es decir poco menos de $50.

Por ese monto se puede comer una rica paila marina con una cerveza helada o una copa de vino

o un menú compuesto por una típica palta reina, un bife a lo pobre, es decir con papas y huevo

fritos, o una corvina a la napolitana y, de postre, una ensalada de mango, papaya y chirimoya o una

de frutas tradicional o un helado tricolor, regados por una copa de vino, una gaseosa o un jugo.

En la última cuadra de la avenida Borgoño, justo antes de desembocar en el sector 2 de la

playa, donde hay una serie de negocios de comida al paso pero que en las últimas temporadas ha ido

incorporando mesas y sillas, invitando a quedarse. En algunos de ellos se da el "after beach", una

reunión obligada de los jóvenes luego de una tórrida jornada bajo el sol (ver aparte).

En ellos se ofrecen italianos, que no es más ni menos que un pancho, con el agregado de

tomate, palta y mayonesa –conocido como "completo"–, más una gaseosa a ch$1.500 ($14,25) o tres

empanadas de pino (carne molida), queso o mariscos y una bebida por ch$2.500, es decir casi $24.

Los comercios apelan a cualquier tipo de estrategia para cazar a los hambrientos. Uno con

nombre italiano con presencia en todo Chile pero que acaba de abrir un local en Reñaca, reparte

raspaditas con premios que van desde un pisco sour, una vaina (trago típico chileno que lleva

jerez, cognac, yemas de huevo, azúcar impalpable y canela), seis empanaditas fritas hasta una

botella de vino o una cena para dos personas por hasta ch$20.000 ($190 de los nuestros). Si bien

todos los cartones tienen premio, en el fondo son un anzuelo, ya que la mayoría de los regalos son

vainas y pisco sour y en el salón "el consumo de bebidas alcohólicas debe ir acompañado de

comestibles", tal como reza el volante.

Pero además, la casa lanzó "la ora felice per tutta la gente", un período de tiempo

comprendido entre las 16 y las 20 en el cual se puede comer un plato de pasta (ñoquis, fettuccini,

spaghetti, ravioles o lasagna) por ch$1.800 ($17) o tomar tragos como pisco sour, vaina o caipiriña

por menos de ch$1.000 ($9,50).

Si lo que se busca son comidas con un toque más cool o de tipo regional, la oferta

gastronómica de la zona incluye opciones de sushi o platos peruanos. El consumo promedio de la

especialidad oriental ronda los ch$12.000 (unos $115) e incluye un par de rolls, sashimi, pollo con

tempura y otras exquisiteces. Un menú compuesto por ceviche, ají de gallina, seco de res, papas

huancaína y dos piscos sour vale ch$13.900 (poco más de $130).

En Reñaca hay dos sucursales de comidas rápidas internacionales más conocidas. La de la gran

M, incluso, es punto de reunión para los adolescentes. Un combo de hamburguesa, papas y gaseosa

arranca en los ch$3.240 (casi $31 de los nuestros) y puede llegar hasta los ch$5.000 ($47,50). El

conito de helado cuesta ch$350, es decir poco más de $3.

Ahora, si la opción es ir a comer a un restorán "como Dios manda", se debe pensar en unos

ch$18.000 (es decir unos $170 nuestros) para un menú clásico de machas a la parmesana de entrada,

congrio al pil-pil como plato de fondo, postre, una gaseosa y un café. A esto hay que agregarle el

vino, que uno de mediana calidad arranca en los ch$5.000 ($47,50) y el bajativo, que es un licor,

generalmente de manzanilla, amaretto o menta, que se ofrece al terminar de comer para favorecer la

digestión, el cual ronda los ch$1.500 (poco más de $14 de los nuestros).

Para el postre, los helados ganan por goleada. El barquillo se sirve con el cucurucho "

estampado" en un vaso chato de plástico y cuesta ch$950 ($9), ch$1.490 ($14,15) y ch$1.800 ($17) si

es de uno, dos o tres sabores. Por ch$650 (poco más de $6).

Los clásicos pisco sour y los camarones

Comer en la playa cuesta bastante más que hacerlo en el centro de Reñaca. El abanico de

opciones es mucho más reducido, pero en general los comensales buscan satisfacer el apetito más que

deleitarse con platos preparados.

Una picada para dos personas con fiambres, quesos y aceitunas se consigue por unos ch$9.000

($85,50); una hamburguesa con tomate, palta y mayonesa ronda los ch$3.400 (unos $32 de los

nuestros); seis empanadas de queso y camarones salen ch$3.000 ($28,50) y una ensalada de lechuga,

tomate, pollo y palmitos se vende a ch$3.500 ($33,25).

Como no podía ser de otra manera, aquí también hay combos que por ch$5.000 ($47,50) incluyen

dos piscos sour y seis empanadas de queso y camarones.

La gaseosa individual y el agua mineral cuestan ch$1.000 ($9,50), un jugo de frutas, ch$1.800

($17 nuestros), al igual que el pisco sour o la cerveza más barata, que es la clásica Cristal.

También se consiguen vino y champán desde ch$6.250 y ch$7.300 (casi $60 y $70 la botella

respectivamente).

A la hora de los helados, el clásico palito de Savory ronda los ch$850 (unos $8 de los

nuestros) y el amplio surtido hace subir la lista de precios hasta los ch$2.000 ($19).

Moda: el "after beach"

Una pinta de dos litros de cerveza, un grupo de amigos y un DJ poniendo música electrónica.

Ese es el plan de los que tienen "veintipico" y hasta "veintitodos" horas antes de que caiga el sol

en las costas.

El "after beach" es una costumbre que viene consolidándose cada año. El calor de la tarde que

deja sediento a cualquiera y la necesidad de arreglar la salida nocturna confluyen en una previa

ideal al boliche. "Llegamos tipo 18.30 o 19, pedimos unas cervezas y vemos qué pinta para la noche.

Seguro que es ir a bailar, pero quedamos dónde y a qué hora", le contó Mariana a UNO.

El clima es de fiesta, con la música a full y las pintas transpiradas.

Mañana, en UNO, un informe especial sobre la movida nocturna y más detalles de esta

costumbre.