En momentos en que Muamar Gaddafi se juega su futuro como líder de Libia, soldados, policías y
oficiales del ejército se ven precisados a decidir si se oponen al coronel o permanecen leales a
él.
El ejército libio ha experimentado una serie de deserciones e informes desde Bengasi dan
cuenta de que pilotos rechazaron las órdenes de bombardear la ciudad y se lanzaron en paracaídas de
su avión.
Como dice el editor de la BBC para temas internacinales John Simpson, "el sistema que exigía
obediencia total y absoluto silencio del pueblo libio por 41 años se está desmoronando", y muchos
se preguntan qué es lo que exactamente apuntala al gobierno.ç
gualmente se preguntan cuál es el papel que juega en ejército, que resultó crucial en el
desenlace de las crisis de Túnez y Egipto.
Como señala el especialista de la BBC en temas de seguridad Frank Gardner, "cuando el
ejército de Túnez le dijo al presidente ya era hora de irse, se fue. Cuando los militares de Egipto
hicieron lo mismo con Hosni Mubarak, se marchó".
Sin embargo, "en Libia no ocurre lo mismo".
Débil
Gardner señala que "el ejército libio es pequeño y carente de entrenamiento. Sus efectivos no
superan los 50.000. Gaddafi mantuvo deliberadamente débil el ejército para evitar un golpe
militar".
Jóvenes y niños sobre un tanque en Bengasi
El ejército libio ha experimentado una serie de deserciones.
En lugar de sustentar la base de su poder en el ejército, el coronel lo hace en una compleja
mezcla de lealtades.
Este entramado, como explica Gardner, está compuesto "por brigadas paramilitares, por
unidades internas de seguridad llamadas Comités Revolucionarios, por estructuras tribales y, lo más
inquietante, por mercenarios de países africanos vecinos".
El escritor y analista libio Ahmed Rahel, le dijo a BBC Mundo que si bien no se puede
confirmar que haya una fractura dentro de las fuerzas armadas, lo cierto es que parte de la
oficialidad "no está ayudando a Gaddafi. Algunos de los líderes militares han incluso desaparecido.
No se sabe dónde están".
Miembros del ejército han dicho que están del lado de los opositores, pero después de más de
cuatro décadas en el poder "la mayoría tiene miedo de Gaddafi. Muchos lo ven todavía como una
figura poderosa pero algunos de los dirigentes militares permanecen en las sombras porque no
quieren ser vistos como del lado de Gaddafi pero a la vez temen, y por eso están en silencio".
No obstante, "otros ya han declarado oficialmente su oposición, como el ministro del
Interior, a cargo de la policía y procedente del ejército. Él declaró oficialmente que está con el
pueblo y en contra de Gaddafi", remarcó Rahel.
Además, "el ejército en la parte oriental de Libia manifiestó que está con el pueblo. En la
parte occidental, muchos jefes militares han desaparecido y mi opinión es que no quieren decir
claramente que están contra Gaddafi pero a la vez tampoco quieren decir que están a favor de él",
añadió.
Mercenarios
Sin embargo, de acuerdo con Rahel, el ejército no es factor clave para la supervivencia del
gobierno de Gaddafi. "Los grupos militantes que lo protegen a él y a sus hijos son ahora más
importantes. Estos son los grupos de mercenarios que rodean ahora el lugar donde él está en
Trípoli. Él está ahora aislado en Trípoli y protegido por esos grupos".
Y como manifiesta Gardner, se dice que estos mercenarios extranjeros "bien pagados y
aparentemente despiadados, han estado dispuestos a matar civiles y desertores del ejército, algo a
lo que oficiales se han negado y por lo que han pagado con sus vidas".
Según informa desde El Cairo el corresponsal de la BBC Alastair Leithead, son estos
milicianos quienes recorren las calles de la capital libia, de acuerdo con las últimas
informaciones.
Por su parte, George Joffe, especialista en Libia del Centro de Estudios Internacionales de
la Universidad de Cambridge, en el Reino Unido, le dijo a la BBC que "los que ahora son descritos
como mercenarios extranjeros son, en realidad, personas llevadas a Libia como parte de la
conciencia ideológica del régimen de una más amplia dimensión musulmana".
Joffe explicó que la mayor parte de estas tropas proceden de países con los que Libia ha
tenido vínculos, entre ellos Malí, Níger, Chad y Sudán.
Pero también es posible, agregó, que las milicias incluyan a musulmanes de Bosnia, quienes
igualmente tenían el derecho de unirse a esa fuerza.
A nivel internacional, como manifiesta el editor de la BBC para temas africanos Martin Plaut,
existe una creciente preocupación por el uso por parte del gobierno libio de tropas extranjeras que
son acusadas de llevar a cabo algunas de las peores atrocidades de los últimos días.
La Liga Árabe, de hecho, emitió una declaración condenando enérgicamente lo que llama
"crímenes contra civiles" y el reclutamiento de mercenarios extranjeros.