El secretario de Naciones Unidas hizo un llamado urgente al mundo para que sean movilizados recursos para las personas afectadas que no tienen a dónde ir y pidió en especial alimentos, agua y refugio.

La situación humanitaria en Libia se agravó y miles de personas tratan de huir hacia Túnez

Por UNO

La situación en la frontera de Libia con Túnez ha alcanzado un punto crítico, mientras decenas demiles de personas tratan de huir de la violencia.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban ki-Moon, dijo que decenas de miles de vidas

están amenazadas debido a que intentan escapar del país, pero no tienen a donde ir.

El alto diplomático hizo un llamado urgente al mundo para que sean movilizados recursos para

estas miles de personas afectadas y pidió en especial alimentos, agua y refugio de manera urgente.

El Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), Antonio Guterres, dijo a

la BBC que la situación empeora hora tras hora y que rápidamente se está convirtiendo en un

desastre humanitario.

Pidió a la naciones donantes aviones para llevar a los que huyen a sus países de origen. Un

corresponsal de la BBC en la frontera entre Libia y Túnez informó que miles de personas esperan

desesperadamente para cruzar. Algunos están siendo aplastados por la multitud y otrso lucen

completamente exhaustos.

Cifras de los que huyen

La portavoz de ACNUR, Melissa Fleming, dijo que de 70.000 a 75.000 personas han escapado a

Túnez desde que comenzaron los disturbios en Libia el 20 de febrero.

La organización señala que unas 2.000 personas están cruzando cada hora y que, una vez que

llegan a Túnez, no tienen a dónde ir.

Un número similar ha atravesado la frontera libia con Egipto, desde donde la mayoría ha

podido continuar su viaje.

La mayor parte de los que huyen son de los países vecinos de Libia, pero también hay un

número importante de ciudadanos de China y Bangladesh que trabajaban en el país norafricano.

"No quieren negros"

A la ACNUR también le preocupa el destino de miles de refugiados de Irak, Somalia y Sudán que

viven en Libia.

Muchos de ellos han dicho que se sienten atrapados, amenazados y cazados.

Un refugiado africano negro le dijo a la BBC que huyó de la ciudad oriental de Bengasi,

controlada por los rebeldes, porque partidarios de la oposición creían que él era un mercenario

contratado por las fuerzas fieles al mandatario libio, Muamar Gaddafi.

"No quieren negros en Bengasi", dijo.

La directora ejecutiva del Programa Mundial de Alimentos, Josette Sheeran, le dijo a la BBC

que se están transportando alimentos por tierra y aire, además de comprarlos localmente, pero que

los suministros podrían no alcanzar.

"Será una situación muy tensa durante cierto tiempo. Es por eso que hemos lanzado un llamado

de emergencia de fondos para respaldar el sistema aquí", explicó.

Las agencias de ayuda están estableciendo campamentos en la parte tunecina y están fletando

aviones y barcos para repatriar a los necesitados.