El presidente de México, Felipe Calderón, aceptó ayer la renuncia del segundo fiscal general de su gobierno, un cargo clave en la lucha contra los cárteles, y propuso como sustituta a la jefa antidroga de esa dependencia, Marisela Morales, premiada por Washington por su valentía.
La sheriff antinarco

"Propondré al Senado la designación de la subprocuradora Marisela Morales para el cargo de procurador fiscal general", afirmó Calderón en un mensaje a medios desde la residencia oficial.
Desde que en 2008 Morales se puso al frente de la unidad antidrogas de la fiscalía general "se ha golpeado severamente a las organizaciones criminales siempre con base en la ley", afirmó Calderón.
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En 2008, la fiscalía general detuvo a una treintena de funcionarios acusados de colaborar con el narcotráfico, incluido el antecesor de Morales, Noé Ramírez.
De ser aprobada su designación por la cámara Alta, lo que se da por descontado, Morales será la primera mujer que ocupe la fiscalía general y el tercer titular de la dependencia durante el mandato de Calderón.
El gobierno de Calderón está marcado por el lanzamiento, a su llegada al cargo a fines de 2006, de una ofensiva militar y policial contra los cárteles de la droga en el marco de la cual se han cometido más de 34.600 asesinatos, la mayoría atribuidos a disputas entre narcotraficantes.
Morales, de 40 años, fue reconocida a inicios de marzo por el gobierno de EEUU con el premio a la "Valentía de las Mujeres", que le entregaron en Washington la primera dama Michelle Obama y la secretaria de Estado, Hillary Clinton.
Su superior hasta este momento, el fiscal Arturo Chávez, presentó su dimisión ayer tras 18 meses en el cargo por asuntos "personales e impostergables", según dijo en la misma comparecencia junto a Calderón.
Chávez reemplazó en setiembre de 2009 a Eduardo Medina Mora, quien también renunció.
La salida de Chávez tiene lugar tres semanas después de que el diario mexicano La Jornada publicara un cable diplomático estadounidense de 2009, filtrado por Wikileaks, en el que se define su elección como titular de la fiscalía como "inexplicable". La selección fue "totalmente inesperada e inexplicable políticamente", según el documento firmado por Carlos Pascual, embajador en México.
Pascual también presentó su renuncia el 20 de marzo tras la revelación de otros cables que cuestionaban la capacidad del Ejército mexicano para el combate antidrogas y originaron una protesta de Calderón ante su par estadounidense Barack Obama.
Desde la llegada de Chávez a la fiscalía han sido capturados o abatidos ocho presuntos capos narcotraficantes en operativos encabezados por el Ejército, la Marina Armada y la Secretaría de Seguridad Pública mexicanos.
Entre ellos se contaron Arturo Beltrán Leyva alias "El jefe de jefes", Ezequiel Cárdenas Guillén alias "Tony Tormenta" y Nazario Moreno alias "El Chayo", considerados líderes de 3 de los 7 principales cárteles mexicanos.
La fiscalía general equivale a un Ministerio de Justicia y en México también tiene competencia para la investigación y un cuerpo de policía bajo su mando.
La designación de Chávez como titular de la fiscalía provocó críticas de opositores y de ONGs que le reprochan su actuación ante las decenas de asesinatos de mujeres perpetrados en Ciudad Juárez en su etapa como fiscal de Chihuahua entre 1996 y 1998.