La Jornada Mundial de la Juventud tendrá este año un recuerdo especial de su creador, Juan Pablo II. Una ampolla de la sangre del beato lucirá en el altar de Cibeles, junto a la imagen gigante de Nuestra Señora de la Almudena.
La reliquia de Juan Pablo

La reliquia del Papa Wojtyla será un imán, a pesar de sus reducidas dimensiones. Se trata de una pequeña ampolla de cristal, inserta en un precioso evangeliario, obra del escultor Carlo Balljana. La escultura, en forma de libro abierto, presenta en la página de la izquierda el escudo papal y su célebre frase: "¡No tengáis miedo!". En la página de la derecha, aparece el báculo en forma de crucifijo que utilizaba Juan Pablo II.
La reliquia es un regalo del cardenal Dziwisz, arzobispo de Cracovia, para la Jornada Mundial de la Juventud de Madrid. La sangre que contiene esta ampolla fue extraída a Juan Pablo II en unas pruebas que se le realizaron en los últimos días de su enfermedad en el Hospital del Niño Jesús.
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Hay al menos tres relicarios con sangre de Juan Pablo II. Uno, en Cracovia, en poder del cardenal Stanislav Dziwisz, su ex secretario personal. El segundo es propiedad de la Oficina de Celebraciones Litúrgicas de la Santa Sede. Y el tercero está en manos de las monjas del Hospital romano del Niño Jesús, donde se depositaron todas las muestras de sangre que se le extrajeron al Papa Wojtyla en varias ocasiones, por si necesitaba transfusiones.
La sangre del Papa Magno vuelve a Cibeles y a Cuatro Vientos, el escenario de su última estancia en Madrid. Cuando ya anciano y muy enfermo, apenas se sostenía. Pero, con su voz entrecortada y casi inaudible volvió a repetir a sus jóvenes: ¡No tengáis miedo!
Fuente: elmundo.es