Los arcoiris, esos espectáculos majestuosos con los que a veces nos sorprende el cielo, han sidohasta ahora potestad de la naturaleza: sólo ella podía decidir cuándo y cómo.
Ya no. Un profesor de la Universidad Commonwealth de Estados Unidos creó una máquina que
genera arcoiris utilizando agua y materiales reciclados. Michael Jones McKean lleva desde 2002 trabajando en el denominado "Proyecto Arcoiris". Diceque el aparato puede crear el fenómeno en cualquier momento y lugar, a gusto del consumidor, con laúnica condición de que sea en un día soleado. La máquina funciona de la siguiente manera: se utilizan bombas de chorro de alta presión yaspersores para pulverizar el agua en la atmósfera y simular el efecto de la lluvia, lo quereproduce las condiciones en las que se genera un arcoiris. El dispositivo de irrigación está cronometrado para crear un denso muro de agua, de forma quesólo sea necesaria la acción de los rayos solares en la ecuación: la refracción natural de la luz através de las gotas de lluvia hace el resto. Ecológica La máquina es, como no podría ser de otra forma, ecológica y tiene un bajo impacto en elmedio ambiente, ya que todos los elementos que se utilizan son reciclados. El agua utilizada procede de los restos que las lluvias dejan en los tejados, se vuelve arecapturar y es reutilizada a través de cañerías. La electricidad para impulsar las bombas dechorro se obtiene de paneles fotovoltáicos que capturan la energía solar. Jones McKean, que tiene una formación artística y posee una beca de la fundación Guggenheim,expondrá su trabajo en el Centro de Arte Contemporáneo Bemis en Omaha, Estados Unidos, en la querecreará la magia del arcoiris dos veces al día durante sesiones de 15 minutos. Aunque queda por saber si eso no le resta un poco de la gracia: en el fondo, el placer deobservar el fenómeno reside en saber que es un premio inesperado, que se nos ofrece como unespectáculo especial que ocurre en el momento y que no debemos dejar escapar, porque no sabemoscuando volverá a suceder.



