18 años después, se reveló la verdad sobre la  “niña” de la foto que está por morir a manos de un buitre. Y también se supo porqué se suicidó el fotógrafo que tomó la imagen.

La historia de una fotografía

Por UNO

Una investigación periodística revela la verdadera historia de la fotografía que mostró a una niñadesnutrida a punto de ser devorada por un buitre en una aldea sudanesa, país que sufría de hambruna

por la guerra en 1993.

La imagen llamó profundamente la atención del público por la realidad que atravesaba el país,

así como despertó críticas contra el fotógrafo Kevin Carter por no haber ayudado a la pequeña de

las garras del animal.

Sin embargo, 18 años después se conoce que la niña en realidad era un niño llamado Kong Nyong

y que sobrevivió a ser devorado por el hambriento buitre, reveló el diario español

El Mundo en su portal de internet.

Es más, aclara que la aldea donde se fotografió al bebé era un refugio de la ONU atendido por

médicos franceses, donde además se abastecía de alimentos a los niños enfermos por desnutrición y

desnutrición crónica.

Refiere que al ampliar la foto se puede observar que el niño tiene una pulsera en el brazo,

que demuestra que era alimentado en el refugio.

Florence Mourin coordinaba los trabajos en aquel dispensario improvisado: "Se usaban dos

letras: 'T', para la malnutrición severa, y 'S', para los que sólo necesitaban alimentación

suplementaria. El número indica el orden de llegada al feed center". Es decir que Kong tenía

malnutrición severa, fue el tercero en llegar al centro, se recuperó, sobrevivió a la hambruna, al

buitre y a los peores presagios de los lectores occidentales.

A Carter se le criticó por no ayudar al bebé y el mundo le dio por muerto a pesar de que el

propio Carter no lo vio morir, sólo disparó la foto y se fue minutos después. La realidad es que ya

estaba registrado en la central de comida, en la que atendían enfermeros franceses de la ONG

Médicos del Mundo.

Este aspecto demuestra que Kevin Carter, quien se suicidó un año después de obtener el

Pulitzer, no tenía por qué ayudar al pequeño ya que estaba bien cuidado, indica el portal de

prensa.

Kong Nyong sobrevivió al ataque del buitre y de la hambruna, pero no de la fiebre que lo

atacó hace cuatro años, según relata su padre.

El informe señala además que Kevin Carter no se suicidó por los cuestionamientos en su

contra, sino que era una persona depresiva y que diez años antes de su muerte intentó también

quitarse la vida sin éxito.

Con esa premisa, y la posibilidad de que la criatura siguiera viva a pesar de la hambruna y

la guerra, El Mundo investigó 18 años después para reconstruir la historia de aquella fotografía.