MOSCÚ– La espía rusa Anna Chapman, quien saltó a la fama tras ser deportada en julio de EstadosUnidos, ingresó ayer en las juventudes del partido oficialista Rusia Unida, cuyo líder es el primer
ministro Vladimir Putin.
"Es una heroína de nuestra generación", aseguró Timur Prokopenko, quien fue elegido ayerlíder de Guardia Joven (GJ) en el cuarto congreso de la organización, según las agencias rusas. Chapman, quien entró a formar parte del consejo público de GJ, llamó a los más de dos miljóvenes presentes a "ser positivos". "Invertimos tanta energía en ser una gran potencia. Debemos alegrarnos de la llegada de cada nuevo día. Cada vez hay una oportunidad de crear algo nuevo y útil. Debemos transformar el futuro,empezando por nosotros mismos", aseguró. Chapman, cuya intervención fue transmitida por la televisión pública, vistió un ajustadomodelo de color rojo y negro que hizo las delicias de los jóvenes presentes. La espía, de 28 años, no explicó cuáles serán sus funciones en Guardia Joven, la versiónactual del Komsomol soviético y que sirve para movilizar a los más jóvenes para apoyar losprogramas de Putin. Cuando los reporteros se abalanzaron sobre ella para preguntarle sobre su nuevo trabajo,Chapman se negó a responder y recurrió a un guardaespaldas para abrirse paso y abandonar el lugar. La agente se ha convertido en una celebridad en este país y recientemente fue condecorada porel propio presidente ruso, Dmitri Medvedev, por los servicios prestados a la patria. Chapman regresó junto con otros diez agentes a Rusia tras el mayor canje de espías conEstados Unidos desde el fin de la Guerra Fría, en el que Moscú entregó a cambio a Washington cuatromiembros de los servicios secretos norteamericanos que cumplían condena. Desde entonces, ha posado vestida y semidesnuda para varias revistas y ha sido nombradarepresentante de una desconocida firma de gestión FondServiceBank. Nada más ser desenmascarada en EE.UU., Chapman fue noticia al rechazar la jugosa oferta quele hizo Steven Hirsh, que encabeza la compañía Vivid Entertaiment. Hirsh leyó una entrevista del ex marido de Chapman –un inglés del que le queda sólo elapellido– en la que este relataba que a ella le encantaban las sesiones de sexo maratónicas. Su antiguo esposo aseguraba que era muy fogosa. Hirsh, después de enterarse de estospormenores, llegó a la conclusión de que Anna "era la espía más sexy" del mundo y le ofreció elpapel protagonista en una de sus películas pornográficas. La rusa, cuyo nombre de soltera es Anna Kuschenko, emigró a Londres en 2002, cuando se casócon Alex Chapman tras un romance de 5 meses y tuvo varios empleos, entre ellos uno en el bancoBarclays. Tras el escándalo, el Foreign Office británico decidió revocar la ciudadanía británica deChapman, cuyos rudimentarios métodos de espionaje han sido criticados por ex agentes de losservicios secretos rusos y soviéticos.



