Gabrielle Giffords, de 40 años, abrió los ojos por primera vez cuando el presidente Barack Obama la visitó el miércoles en la tarde y luego ha empezado a estar cada vez más consciente de su entorno y es capaz de responder.

La congresista estadounidense atacada en Tucson "dio un gran paso" en su recuperación

Por UNO

La congresista estadounidense que el sábado resultó herida en la

cabeza en el tiroteo de un mítin político en Tucson, dio el jueves "un gran paso" en su

recuperación al abrir sus ojos y mover sus piernas y brazos cuando se le pidió hacerlo, dijeron los

médicos.

Gabrielle Giffords, de 40 años, abrió los ojos por primera vez cuando el presidente Barack

Obama la visitó el miércoles en la tarde y luego ha empezado a estar cada vez más consciente de su

entorno y es capaz de responder.

"Este es un gran salto hacia adelante, se trata de un hito importante", dijo el neurocirujano

Michael Lemole, encargado del tratamiento de la legisladora, quien permanece en estado crítico

después del tiroteo del sábado que mató a seis personas y dejó otros 13 heridos.

Jared Loughner, de 22 años, fue detenido después de que espectadores del acto político se

abalanzaran sobre él cuando estaba recargando su pistola semiautomática para seguir disparando

contra los seguidores de Giffords, reunidos en las afueras de un supermercado de Tucson, ciudad

fronteriza con México a 185 km al sur de Phoenix, Arizona (suroeste).

Los médicos esperan que Giffords se pueda sentar en cuestión de días y agregaron que ha sido

capaz de mantener los ojos abiertos durante un máximo de 15 minutos, y ha respondido al sonido de

la televisión en su habitación.

"Los milagros ocurren todos los días. En la medicina nos gusta mucho rendirle tributo a lo

que hacemos o lo que hacen otros alrededor de nosotros. Una gran parte de la medicina está fuera de

nuestro control", dijo Lemole cuando se le preguntó si la recuperación fue milagrosa.

Peter Rhee, jefe del Departamento de Traumatología del Centro Médico de la Universidad de

Arizona en Tucson, dijo que estaba impresionado por la enorme capacidad de Giffords para responder

a las órdenes de los médicos.

"Ella es capaz de mover sus dos piernas cuando se le ordena. Y eso es enorme", dijo a

periodistas en el último parte médico sobre el estado de salud de Giffords y otras víctimas heridas

que permanecen hospitalizadas.