BBC Mundo
Las autoridades en Japón comenzaron a aplicar controles de salud a más de 300.000 niños de las zonas de alrededor de la planta nuclear de Fukushima.
Los residentes han expresado su preocupación sobre posibles trastornos de la tiroides debido a la exposición a la radiación que emite la planta desde el terremoto y tsunami de marzo pasado.
Según las autoridades los niveles de radiación fuera de la zona de evacuación de veinte kilometros son seguros.
Los controles sanitarios se han centrado hasta ahora en grupos mucho más pequeños.




