Después de las primeras medidas por el atentado que sufrió este viernes la capital de Noruega, la Policía de ese país trabaja ahora en encontrar a los responsables. Mientras especulan que han sido víctima de un ataque combinado –horas después se produjo un tiroteo en un campamento- un grupo extremista islámico, los Partidarios de la Yihad Global, aseguró estar detrás de estos dos ataques que causaron por lo menos 17 muertes y al menos 15 heridos.
La Policía Noruega considera que los dos ataques no se pueden atribuir al terrorismo internacional, sino que estarían vinculados con movimientos locales antisistema.
No obstante, según la televisión pública NRK, los Partidarios de la Yihad Global publicaron un comunicado en el que aseguraban que atacaron al país en respuesta a la nueva publicación de las caricaturas sobre el profeta Mahoma que causaron una profunda crisis entre los países escandinavos y la comunidad islámica.
Sin embargo, horas más tardes, la organización se desdijo en un foro en Internet de acuerdo a las informaciones que llegan vía agencias de noticias.
El diario The New York Times aseguró que el grupo, también conocido como Ansar Al Jihad Al Alami, había emitido el comunicado en el que reivindicaba los ataques terroristas ocurridos en Oslo, pero sostuvo que respondían a la presencia de Noruega en Afganistán y a insultos no especificados contra del profeta Mahoma.
Además Noruega es miembro de la alianza de la OTAN y tiene un contingente para combates de baja intensidad en Afganistán. Y fue uno de los países mencionados por Ayman al-Zawahri, el líder de Al Qaeda tras la muerte de Osama Bin Laden, como uno de sus posibles objetivos, según varias agencias de noticias.
Por su parte, los líderes musulmanes en Noruega rápidamente condenaron los ataques. "Esta es nuestra patria, esta es mi patria, yo condeno estos atentados y el Consejo Islámico de Noruega condena estos ataques, quien sea que esté detrás de esto", dijo Mehtab Afsar, secretario general de ese organismo.
Tras esas palabras, el grupo islámico dio marcha atrás a sus declaraciones y negó tener algo que ver con los atentados.