Las trifulcas internas entre las fuerzas políticas fueron de tal magnitud que resultó imposible formar una coalición. El país heleno sigue acuciado por una deuda soberana impagable.

No hubo acuerdo para el gobierno de tecnócratas y Grecia repetirá las elecciones

Por UNO

El presidente de Grecia, Carolos Papulias, no logró formar el gobierno de personalidades políticas y tecnócratas que pretendía para evitar que el país continuara sin gobierno. La Oficina del Presidente de la República informó que tras dos horas de discusiones, se determinó que este miércoles Papulias se reunirá de nuevo con los líderes de los partidos politicos para formar un gobierno temporal hasta las elecciones.

Los esfuerzos del presidente, de 82 años, que ha luchado hasta el final para salvar al país de una suspensión de pagos y de una quiebra soberana, no han conseguido crear un gobierno de unidad nacional. Un fracaso nacional y personal para Papulias, que ahora deberá organizar los trámites para formar un ejecutivo temporal hasta las nuevas elecciones.

Acusaciones cruzadas

Las trifulcas internas entre las fuerzas políticas fueron de tal magnitud que fue imposible formar una coalición del Pasok, Nueva Democracia y la Izquierda Democrática, que juntos hubiesen tenido una cómoda mayoría de 168 de los 300 escaños del Parlamento heleno. Pero han primado los intereses partidistas por encima de los del Estado, que está acuciado por una deuda soberana impagable y se enfrenta a pagos inaplazables en junio, como el de las pensiones y sueldos de funcionarios, todo ello con unas arcas vacías.

El líder de los socialistas griegos, Evangelos Venizelos, fue el primero en hacer declaraciones: "El país tendrá de nuevo elecciones dentro de pocos días y en pésimas condiciones, y todo porque algunos han impuesto fríamente sus intereses políticos ante los del país".

Una acusación está dirigida a los radicales de la Coalición de la Izquierda Radical, el segundo partido tras las elecciones del 6 de mayo, pero también contra el partido de la Izquierda Democrática y el de los Griegos Independientes. Todos ellos pusieron condiciones, exigiendo el que se eliminaran de inmediato una serie de medidas de recortes que forman parte de los compromisos de Grecia ante el FMI y la Unión Europea, sabiendo que el actual programa no es negociable y que, si no se cumple, el país no recibirá el segundo rescate. Sin este rescate, el estado griego no tendrá liquidez en el mes de julio para pagar sus gastos básicos que incluyen sueldos y pensiones.