De acuerdo a lo publicado por el diario británico The Sun, el hijo menor del príncipe Charles y la fallecida Lady Di fue advertido por jerarcas militares de que se mantenga alejado de los bares o, en caso contrario, su próxima misión a Afganistán estaría comprometida.
“A Harry se le dijo que toda su vida debe estar dedicada al Apache (tipo de helicóptero utilizado por el Ejército británico). Si no es así, no va a la guerra, es así de simple”, le confesó una fuente al matutino.
A diferencia de su ahora casado hermano mayor William, Harry fue protagonista de varios escándalos relacionados a su conocida afición por la noche. A los 17 años fue encontrado fumando marihuana junto a sus amigos, y en el 2005 debió pedir disculpas luego de que un tabloide publicara una foto suya en la que se lo veía en la fiesta de un amigo disfrazado de nazi. La prensa británica publicó también numerosas historias de sus encontronazos con paparazzis en boliches de todo el mundo, con el príncipe siempre rodeado de atractivas mujeres y llevando un infaltable vaso con alcohol en la mano.
Según la misma fuente, el joven le aseguró a las autoridades militares que dejará de salir y se concentrará en prepararse para la que será su segunda misión sirviendo a la milicia británica, estacionada en Afganistán desde los ataques a las Torres Gemelas del grupo terrorista Al Qaeda.
Harry estuvo desplegado en ese país durante el 2008 como subteniente, y su regreso, pactado en una duración inicial de seis semanas, será su primera misión luego de haber recibido el título de piloto de los helicópteros Apache.
Harry regresó este lunes de una gira de 7 días en países del Commonwealth (Comunidad Británica de Naciones) con motivo de la celebración del Jubileo de Diamantes de la Reina. El príncipe también visitó Brasil, donde participó de una serie de eventos deportivos y fue abucheado por manifestantes que apoyan el reclamo argentino por la soberanía de las Islas Malvinas.




