Ante la gravísima crisis económica que vive Grecia, el gobierno de ese país ordenó construir un
muro de 206 kilómetros en el límite con Turiquía para evitar el ingreso de refugiados.
La frontera greco-turca transcurre por una llanura, a lo largo del delta del río Maritsa.
Grecia pidió hace dos meses ayuda a la agencia de fronteras de la Unión Europea, Frontex, para
hacer frente a la oleada de inmigrantes. En noviembre fueron desplegados en la zona 200
funcionarios de Frontex.
Según el ministro de Protección Ciudadana griego, Christian Papoutsis, en 2010 llegaron "a
diario 200 refugiados" procedentes de Turquía, indica
infobae.com.
La Comisión Europa considera la situación en la frontera entre Grecia y Turquía alarmante y
considera que esta nación europea está desbordada con la oleada de inmigrantes.



