Corría el año 1930, cuando Benito Mussolini le pidió al senador Giovanni Agnelli que construyera un automóvil económico que cumpliera con la "necesidad inaplazable" de motorizar a los italianos.
Sin embargo, no era fácil cumplir con las órdenes del duce y no fue sino hasta 1936 cuando los talleres de Turín pudieron producir la primera Fiat 500, rebautizada posteriormente como 500 A, y apodada cariñosamente "Topolino" ("ratoncito" en italiano).
Pese al enorme esfuerzo que implicó para el grupo piemontés la realización de este modelo, el objetivo inicial estaba lejos de ser alcanzado: el primer 500 tenía un costo que se acercaba a las 9 mil liras, es decir, 20 veces el salario promedio de un obrero especializado, mientras que en Alemania Porsche producía Beetles a 990 marcos, o bien cinco veces el pago mensual de un trabajador.
Solo hasta después de la guerra, Fiat logró abaratar los costos de producción del 500 y se convirtió en el automóvil que transportó a las familias italianas en la década del 50, cuando el país inauguraba el "boom económico", que lo convertiría en una de los siete potencias mundiales hasta finales del siglo XX.
De hecho, es el modelo de 1957 presentado en el Salón de Turín, el que consagra a este automóvil como un símbolo de la cultura italiana, luego de estandarizar su producción de cuatro asientos y una compuerta trasera, motor de 15 CV y una velocidad máxima de 90 kilómetros por hora.
El 500 le permite a la fábrica torinesa crecer rápida y sostenidamente a partir de la década del 90, impulsada también por el éxito que encontraba -entre un público de mayor poder adquisitivo- el Fiat 600.
Destinado a convertirse en un clásico, el Fiat 500 deja de ser producido el 1° de agosto de 1975, luego de más de 18 años de fabricación ininterrumpida, para dar paso a nuevas generaciones de automóviles.
Más de 30 años debieron esperar los fanáticos de este modelo para volver a ver una versión renovada. Ya en el Salón de Ginebra de 2004, los piemonteses habían presentado un concept, el Trepiuno, destinado a convertirse, tres años después, en la base de la "nuova 500".
Un diseño moderno, suerte de fusión entre el modelo antiguo y los últimos Panda, el Fiat 500 2007 lanza un desafío a otros "chiquitines" lujosos como el Mini Cooper, pero con un precio más accesible y un rendimiento que lo lleva a convertirse en el auto urbano del año en 2011.
Fuente: msn




