El presidente del vecino país reiteró que tiene "pruebas" de un plan golpista de los policías amotinados en La Paz. "Tenemos grabaciones, mensajes donde están preparando el golpe de Estado", completó.

Evo Morales aseguró que Bolivia no caerá "en una dictadura policial"

El presidente Evo Morales señaló este martes que Bolivia "no pasará de una dictadura militar a una dictadura policial", y aseguró que el gobierno posee grabaciones que prueban que se trama un golpe de Estado, detrás de un motín de agentes de bajo rango por demandas salariales.

"Estoy segurísimo: (Bolivia) no va a pasar de la dictadura militar a una dictadura policial, no va a haber eso, porque el pueblo está ahí para defender su democracia", afirmó Morales, durante un acto público en La Paz, donde participó de una celebración del aniversario de un sindicato indígena.

Bolivia vivió entre las décadas de los años 60 y 80 en permanentes dictaduras militares, hasta que en 1982 los uniformados se replegaron a sus cuarteles dando lugar a un período democrático que rige desde entonces.Morales y todo su gobierno han repetido por tercer día consecutivo que detrás del motín de la tropa de la Policía se teje un movimiento conspirativo que busca, además, enganchar la protesta de los agentes con una marcha de indígenas amazónicos que este miércoles llegará a La Paz.

El mandatario dijo tener pruebas de los afanes inconstitucionales de los policías: "Tenemos grabaciones, mensajes donde están preparando el golpe de Estado. Después que grabamos sus comunicaciones, dicen: creo que nos están grabando, debemos cuidarnos, hasta eso tenemos grabado".

El mandatario, un indígena de tendencia izquierdista, en su séptimo año en el poder, convocó a sus adherentes "a defender la democracia y su proceso de cambio", como los oficialistas llaman a la política gobiernista. Morales aseguró que atendió a sectores como el de la Policía, que cumplió su sexto día de motín en todo el país, con reclamos salariales de policías que mantienen ocupada la plaza de Armas en La Paz, donde se encuentran las oficinas presidenciales.

A las puertas de la sede del gobierno también está una marcha de unos 1.000 indígenas que caminaron por dos meses 600 km desde la Amazonia, para rechazar una carretera que Morales insiste en construir por el territorio indígena TIPNIS, en el centro del país y rico en flora y fauna.

Los nativos pretenden entrar el miércoles a La Paz, a la par de otras movilizaciones de campesinos y sindicatos que organiza el oficialismo en favor del presidente.