Ocurre todos los años en la localidad de San Bartolomé de Pinares, por la festividad de San Antón. Los caballos saltan por encima del fuego para purificar a sus habitantes y preservarlos de los "malos espíritus".

Españoles honraron a un santo con la tradicional ceremonia en la que animales saltan hogueras

Por UNO

La pequeña localidad española de San Bartolomé de Pinares (en la provincia de Ávila) ha saltado ala fama por ser el pueblo que una vez al año se llena de humo para purificar a sus animales y

habitantes y preservarlos de los "malos espíritus". Pero eso no es todo ya que decenas de caballos

saltan las hogueras que producen la humareda en honor a San Antón.

Según consigna el portal abc.es, este pueblo "se ha vuelto a sumergirse bajo el intenso humo

purificador de la veintena de "luminarias" -hogueras- que han sido atravesadas por los más de cien

equinos que han recorrido las calles".

"Hasta allí se han desplazado miles de personas, fundamentalmente llegados desde la comarca

de Pinares, que han comprobado cómo este municipio ha cumplido una vez más con la tradición que

marca el día anterior a la festividad de San Antón", prosigue ese medio digital.

Los caballos, yeguas y burros son los protagonistas de un ritual que se remonta más allá de

dos siglos y cuyo objetivo primordial era el de ahuyentar a los "malos espíritus", responsables de

las epidemias que asolaban la zona y mataban a los animales.

"Para ello, el humo de las hogueras resultaba imprescindible, tal y como ha podido

comprobarse hoy a varios kilómetros de distancia de San Bartolomé de Pinares, que aparecía en la

lejanía sumergida bajo una gran nube", describe.

Los jinetes pasan con sus monturas por encima de las hogueras, muchos de ellos con el rostro

tapado por un pañuelo, pero los caballos y yeguas saltan sin ninguna protección lo que ha generado

no pocas polémicas, sobre todo con entidades de protección a los animales.

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