El jefe de gobierno italiano resiste las acusaciones de prostitución de menores con la ayuda de Umberto Bossi y su electorado quienes resaltan que es "un jefe de gobierno y no un mafioso".

"Es inútil que le pidan la renuncia a Berlusconi. No lo hará", aseguró uno de sus aliados

Por UNO

ROMA, 21 enero (AFP-NA) - Acorralado por el escándalo generado por el caso Ruby, el jefe degobierno italiano Silvio Berlusconi combate sin tregua contra las acusaciones de inducción a la

prostitución de menores y resiste en el poder gracias al apoyo de su aliado Umberto Bossi y parte

de su electorado.

"Descanse Berlusconi, que nosotros nos ocupamos del resto", declaró el viernes Bossi, el

controvertido líder del movimiento anti inmigración Liga Norte y mayor aliado del jefe de gobierno.

"Es inútil que le pidan la renuncia. No lo hará", aseguró Bossi. "Berlusconi es un jefe de

gobierno y no un mafioso, no deben controlarlo así", protesta el líder norteño, quien cerró filas

entorno al jefe de gobierno para defenderlo de uno de los peores escándalos de su carrera política.

El nuevo escándalo de sexo y abuso de poder amenaza con poner fin a la carrera del magnate

de las comunicaciones, acusado por la fiscalía de Milán (norte) de haber pagado para tener

relaciones sexuales con una menor de edad, conocida como "Ruby" y de haber utilizado su cargo para

evitar la detención de la joven por un supuesto robo.

Dos figuras importantes intervinieron este viernes frente a la "turbación" que ha suscitado

en la opinión pública la divulgación de numerosas escuchas telefónicas y testimonios de jóvenes

mujeres que aseguran haber participado en las controvertidas fiestas organizadas en la residencia

privada del millonario primer ministro, Villa Arcore, en las afueras de Milán (norte).

El presidente de la República, Giorgio Napolitano, y en forma indirecta, el papa Benedicto

XVI, abordaron este viernes el asunto. "Los nuevos desafíos que tenemos ante nosotros exigen (...)

que la sociedad y las instituciones públicas recuperen su propia alma, sus raíces espirituales y

morales", dijo el Papa al recibir en el Vaticano a representantes de la policía de Roma. El

pontífice, que no mencionó explícitamente a Berlusconi, invitó a los italianos a dar "una nueva

consistencia a los valores éticos y jurídicos de referencia".

El jueves, el Vaticano tomó distancia del primer ministro tras una inusual amonestación del

secretario de Estado de la Santa Sede, Tarcisio Bertone, quien pidió a la clase dirigente italiana

que tenga "más moralidad".

Los abogados del multimillonario primer ministro informaron legalmente a la fiscalía que

Berlusconi no acudirá a los interrogatorios y recusaron además ese fuero como ilegítimo.

Pese al conflicto judicial, la fiscalía resolvió proseguir la investigación y solicitar la

realización de un proceso rápido hacia mediados de febrero.

La tormenta judicial se inició el lunes cuando la fiscalía entregó oficialmente al

Parlamento las actas, resumidas en 389 páginas, con las "numerosas pruebas" de que el jefe de

gobierno violó la ley contra la prostitución de menores y cometió abuso de poder.

La fiscalía entregó la documentación poco días después de que la Corte Constitucional

anulara parcialmente el 13 de enero la ley que garantiza la inmunidad judicial a Berlusconi.

La ley, que lleva el nombre de "legítimo impedimento", había permitido a Berlusconi detener

dos procesos penales pendientes por soborno y fraude fiscal.

Los líos judiciales del primer ministro lo debilitan políticamente, por lo que la oposición

de izquierda sigue reclamando su renuncia y pide elecciones anticipadas, mientras su principal

aliado, Bossi, le garantiza la mayoría en el Parlamento.

El líder católico Pier Ferdinando Casini, del partido Unión de Centro, sostiene que los

moderados del "Tercer Polo", la alianza de las formaciones conservadoras Futuro y Libertad y

Alianza para Italia, están "dispuestos a ir a votar".

Pero Berlusconi, que niega todos los cargos y se defiende acusando a los jueces de querer

aniquilarlo políticamente, ha sobrevivido ya en varias ocasiones a varios escándalos sexuales,

acusaciones de corrupción y vínculos con la mafia.

Según los sondeos efectuados por el diario económico Il Sole 24 Ore, los escándalos no han

modificado hasta ahora la orientación política de los electores.