Sardinata, Colombia, 28 enero (AFP-NA) -- Diez de los 21 obreros muertos por la explosión en un
mina del noreste de Colombia fueron enterrados el viernes en una emotiva ceremonia, en la que sus
familiares pidieron al gobierno que evite más tragedias en este poblado que subsiste de la minería
principalmente.
"Ante los cadáveres de estos diez humildes mineros clamamos a nuestro gobierno a que mire
las condiciones en las que laboran nuestros habitantes. Que garanticen que los demás puedan
trabajar en óptimas condiciones de seguridad para que no sigan muriendo", dijo desde el púlpito el
sacerdote Eric Peñaranda.
Miles de habitantes de este poblado caluroso rodeado por montañas y ríos cristalinos, se
volcaron a las calles o entraron a la Iglesia para despedir a 10 de los 21 mineros fallecidos.
En sus casas, izaron banderas de Colombia a media asta. La alcaldesa de Sardinata, Yamile
Rangel, se refirió a la tragedia como "un crimen" y prometió a los familiares que no "quedará
impune" en medio de los cuestionamientos a la seguridad del yacimiento, donde murieron 32
trabajadores en 2007.
Los diez cuerpos de los jóvenes mineros fueron enterrados en el cementerio local, en medio
de desgarradoras escenas de dolor y desmayos.
"Hay que cerrar esa mina, no es La Preciosa, es la Mina de la muerte", gritó Sara Velosa,
antes de desmayarse ante el féretro de su esposo, Nelson Velosa que murió en la explosión junto con
su hermano.
"Primo, nunca te olvidaremos", rezaba también un cartel preparado por los familiares de otra
víctima, Alexander Ortiz.
El jueves, los socorristas rescataron los últimos cuatro cuerpos del grupo de 21 mineros
muertos en una explosión en la madrugada del miércoles en la mina, que fue cerrada por orden del
ministro de Minas, Carlos Rodado, hasta tanto concluya una investigación sobre las causas de la
tragedia.
La Fiscalía anunció el viernes que iniciará un proceso contra los propietarios de la mina La
Preciosa Ltda. por presuntas fallas en los controles de seguridad.
Desde Washington la secretaria de Estado norteamericana, Hillary Clinton, extendió su pésame
al vicepresidente colombiano, Angelino Garzón, por el accidente.
"Quiero que el pueblo colombiano sepa que los estadounidenses rezan y piensan en ellos, no
solamente por la tragedia minera, sino también por las terribles inundaciones", dijo Clinton en una
rueda de prensa, tras su encuentro con Garzón.
Los familiares de los mineros esperaban reunirse el viernes con el presidente Juan Manuel
Santos, que anticipó su regreso desde Davos, Suiza -donde participó en el Foro Económico Mundial-
para llevar un mensaje de aliento y anunciar nuevas normas de seguridad para el sector minero,
según dijo a medios colombianos.
La Preciosa, distante 73 km al norte de Cúcuta, capital de Norte de Santander (600 km al
noreste de Bogotá), contaba con unos 110 empleados antes de la tragedia. Los 80 que sobrevivieron
quedarán ahora sin trabajo por el cierre de la mina.
Colombia es el quinto exportador mundial de carbón, después de Indonesia, Australia, Rusia y
Sudáfrica. Su producción alcanzó 75 millones de toneladas en 2010 según cifras preliminares de
Ingeominas.
En 2010, según datos del Instituto Nacional de Geología y Minas (Ingeominas), se produjeron
en el país 84 accidentes mineros, que causaron la muerte de 173 trabajadores.
