El cumplimiento de la Ley Antitabaco, puesta en vigencia en España el pasado 2 de enero, es
atentamente vigilado por un grupo de expertos del Ministerio de Sanidad, Política Social e Igualdad
que conforman el Observatorio destinado a su seguimiento.
Dicho observatorio ha planteado recientemente un nuevo dilema que afecta el ámbito privado:
si no se puede fumar en empresas por ser lugares de trabajo, las casas también lo son para las
empleadas domésticas.
Por eso, en presencia del personal doméstico, no se debería poder fumar, mientras que, al
retirarse éste, los dueños de casa son libres de hacer lo que deseen. La casa vuelve a ser sólo
"casa" y no empresa. Básicamente, de eso trata la nueva iniciativa.
La persona que fuma en un lugar donde está prohibido está cometiendo una infracción leve, que
podría recibir sanciones de hasta 3 mil euros.
FUENTE: Infobae.com



