A pesar de la persistencia de los manifestantes, el gobierno egipcio se mantiene firme en que el
presidente Hosni Mubarak no dimitirá inmediatamente.
El primer ministro, Ahmed Shafiq, le dijo a la BBC que Mubarak resulta necesario en el
período previo a las elecciones de septiembre próximo.
El jueves el mandatario dijo que estaba dispuesto a renunciar, pero que temía que Egipto se
sumiera en el caos sin él.