La reunión del G8 ha servido para escenificar el apoyo de las grandes potencias a una Eurozona fuerte, en la que siga estando presente Grecia. En su comunicado final los líderes han expresado desde Camp David su "interés" en que este país permanezca en la Eurozona al tiempo que respeta sus "compromisos".
Los líderes de los países más desarrollados del planeta se reúnen en Camp David, Estados Unidos, con la crisis financiera como epicentro. En una declaración conjunta, reclamaron una salida que "genere confianza, estabilidad y cecimiento".
El G8 abogó por una solución de la crisis de la eurozona, que incluya a Grecia
"Apoyamos la determinación de los líderes de la eurozona a resolver las tensiones en la zona euro de modo creíble y con prontitud, y de modo que genere confianza, estabilidad y crecimiento", afirman además los líderes de los países más desarrollados y Rusia en la nota.
El presidente de EEUU, Barack Obama, ha asegurado que los líderes del G8 quieren que tanto el crecimiento y la estabilidad financiera como la consolidación fiscal formen parte de un plan integral que todos deben aplicar.
"Estamos absolutamente comprometidos a la hora de garantizar que tanto el crecimiento y la estabilidad como la consolidación fiscal formen parte de un paquete global que todos nosotros debemos impulsar" para generar prosperidad, ha señalado el presidente norteamericano al inicio de la segunda jornada de la cumbre.
La crisis de la deuda en la zona euro divide a los partidarios de un mayor estímulo y quien propugnan más austeridad, con la complicada situación de Grecia en mitad del debate.




