El huracán Karl, que en septiembre azotó México, casi sepultó uno de los cementerios más antiguos de América. Está cerca de la casa d el conquistador de México, Hernán Cortés. Dicen que La Malinche -traductora y amante del español- ahogó a sus hijos y por

El fantasma de "la llorona"

Por UNO

El huracán Karl dejó en México más que devastación: en el municipio de La Antigua, Veracruz, lasaguas desbordadas de los ríos inundaron en septiembre pasado uno de los cementerios más antiguos de

América.

En ese sitio se han localizado al menos 20 osamentas que podrían haberse inhumado desde el

siglo XVI, según ha determinado el estatal Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

El cementerio se ubica junto a la llamada Casa de Cortés, una edificación que según la

creencia popular perteneció al conquistador español.

El estudio de los restos podría ayudar a entender mejor la conformación de la sociedad en esa

época, explica la arqueóloga Judith Hernández, jefa del proyecto de salvamento de la llamada Casa

de Cortés.

"Es uno de los primeros cementerios de asentamientos españoles de América" , dice en

conversación con BBC Mundo.

Los restos fueron encontrados hace casi dos meses, pero es hasta ahora, cuando el huracán

Karl casi sepulta la investigación arqueológica, que el hallazgo acapara la atención de los medios

de comunicación en México.

El hallazgo es importante porque se localizaron restos de indígenas y otros de origen

español.

Los restos fueron afectados con la inundación provocada por Karl, que puso a La Antigua bajo

una capa de dos metros de agua.

Cuando el nivel de los ríos disminuyó, el equipo del INAH preservó el cementerio, para evitar

que las osamentas se destruyan.

Es una tarea importante. A pesar de que en América Latina existen cementerios antiguos, en

este caso lo importante es que se localizaron restos de indígenas junto a otros de origen español.

Información que ayudaría a entender la convivencia social en los primeros años de la llamada

conquista de América.

La determinación final, sin embargo, podría tardar algún tiempo. La arqueóloga Hernández

reconoce que la investigación del cementerio podría suspenderse por falta de recursos.

El presupuesto asignado es, fundamentalmente, para la llamada Casa de Cortés, que por cierto

forma parte de la leyenda de La Antigua, uno de los asentamientos españoles más viejos del

continente.

Y es que no existen datos comprobados de que los muros y pilares que aún quedan de la

construcción hayan sido en realidad la morada del conquistador.

En 1555 hubo un gran huracán que devastó al poblado. El desbordamiento de los ríos pudo

haberse llevado las verdaderas habitaciones de Hernán Cortés.

Pero los datos históricos no frenan la leyenda popular.

En La Antigua muchos dicen que la casa donde se encontraron las osamentas fue la morada de

Malintzin o Malinalli, conocida como La Malinche, y quien sirviera como traductora a Cortés.

El papel de esta mujer indígena fue fundamental para la victoria española sobre el ejército

azteca, que dominaba el territorio ahora llamado México.

Malintzin, rebautizada por los españoles como La Marina, facilitó la alianza de los españoles

con pueblos indígenas inconformes con los aztecas, lo que después facilitó la conquista del

territorio mexicano.

La arqueóloga Hernández dice que no hay datos para confirmar que Malintzin vivió en la

llamada Casa de Cortés, como creen los pobladores del municipio. Pero eso no parece tener

importancia.

En La Antigua, un pueblo de 25.000 habitantes en el Golfo de México, la historia oficial

tiene otros elementos, más cercanos al cementerio que Karl puso en peligro.

Los habitantes cuentan que La Malinche ahogó a sus hijos en un arranque de locura, y desde

entonces, por las noches, se escuchan sus lamentos en el pueblo.

Otros pueblos de México comparten esta creencia, pero el fantasma es conocido con otro

nombre. Le dicen La Llorona.