El ícono de la "Revolución de Terciopelo" en Praga de 1989 y presidente checoslovaco y luego checo de 1989 a 2003, murió tras sufrir múltiples problemas de salud causados, en parte, por su encarcelamiento bajo el régimen comunista.

El ex presidente checo Vaclav Havel falleció este domingo a los 75 años

Por UNO

Las campanas de las iglesias checas repicaron este domingo a las 17H00 GMT en recuerdo de aquel cuyo lema "el amor y la verdad deben triunfar sobre el odio y la mentira" permanecerá para siempre ligado a la libertad recobrada por checos y eslovacos. Havel, que había festejado sus 75 años en octubre, murió "mientras dormía" en una casa de campo, declaró a la AFP la secretaria del ex presidente, Sabina Tancevova.

"Su esposa Dagmar estuvo junto a él hasta el último momento, así como una hermana de la congregación de San Carlos Borromeo, que se ocupaba de él últimamente", agregó. Al enterarse del fallecimiento de Havel, "cuya vida parecía una obra de arte", en palabras de su amigo el escritor Milan Kundera, cientos de checos afluyeron al centro de Praga para encender velas y hacer ofrendas florales.

Una neumonía mal curada en la cárcel y un cáncer de pulmón le causaron múltiples problemas de salud. Militante a favor de los derechos humanos, Havel había pasado cinco años en las cárceles comunistas antes de 1989. Fue operado en diciembre de 1996 de un cáncer del pulmón derecho. Además de una bronquitis crónica, sufría problemas cardíacos y trastornos intestinales. En marzo pasado fue hospitalizado por una grave neumonía, agravada con complicaciones, como "pérdida de equilibrio, debilitamiento de la memoria y adelgazamiento". En los últimos meses, el ex presidente pasaba la mayoría del tiempo en su casa de campo de Hradecek, situada a 150 kilómetros de Praga.

Esta casa le servía de refugio desde hace décadas. Bajo el comunismo, recibía a amigos disidentes y organizaba allí con su primera esposa Olga, fallecida en 1996, conciertos y espectáculos de artistas inconformistas. Tras la muerte de Olga, se casó en 1997 con Dagmar Veskrnova, una actriz 20 años más joven que él. Visiblemente debilitado por la enfermedad, se desplazó el pasado fin de semana a Praga para entrevistarse con el Dalai Lama, jefe espiritual de los budistas tibetanos. Recibió en esta ocasión el premio de una fundación eslovaca que lleva el nombre de Jan Langos, amigo de la época de la disidencia y ministro eslovaco del Interior tras la "Revolución de Terciopelo".

El actual presidente checo, Vaclav Klaus, considerado un rival político de Havel, le rindió homenaje el domingo en un discurso televisado. "Vaclav Havel se ha convertido en un símbolo del Estado checo moderno", dijo. "Su personalidad, su nombre y su obra han contribuido ampliamente a que la República Checa se convierta en parte integrante de la comunidad de los países libres y democráticos", recalcó Klaus. El gobierno checo se reunirá el lunes en sesión extraordinaria para tomar una decisión sobre el duelo nacional.

"Su pacífica resistencia sacudió los cimientos de un imperio, expuso el vacío de una ideología represiva y probó que el liderazgo moral es más poderoso que ningún arma", declaró el presidente estadounidense, Barack Obama. Nacido el 5 de octubre de 1936 en Praga en una familia propietaria de estudios de cine y de decenas de edificios en la capital, Vaclav Havel fue privado de estudios por el régimen comunista en nombre de la lucha antiburguesa. Antes de convertirse en un icono de la lucha por la libertad, adquirió renombre en los años 1960 gracias a su obra dramática que mezcla el teatro de lo absurdo y la herencia kafkiana. Entró en la disidencia en los años 1970 para redactar el manifiesto Carta 77, un vibrante alegato político en favor de los derechos humanos.

Convertido en primer presidente de la Checoslovaquia postcomunista (1989-1992) y luego de la República Checa (1993-2003), encabezó la democratización de su país, su ingreso en la OTAN (1999) y los preparativos para adherirse a la UE en 2004. Tras el fin de su mandato en febrero de 2003, pese a su salud quebradiza, el dramaturgo y exdisidente anticomunista de la Carta 77 se dedicó a luchar por los derechos humanos en Cuba, Belarús, Birmania o Rusia.

"Reflexiono sobre la muerte cada vez más. Tengo la impresión de encontrarme en un bosque donde se talan los árboles unos tras otros, y se convierte poco a poco en un descampado", declaró en febrero pasado. La canciller alemana, Ángela Merkel, recordó a "un gran europeo", con el que, según el primer ministro británico David Cameron, "Europa tiene una deuda profunda". El presidente francés Nicolas Sarkozy aseguró que "Europa pierde a uno de sus sabios", cuya voz, según Lech Walesa, jefe histórico del sindicato Solidaridad y expresidente polaco, se echará en falta.

Fuente: Noticias Argentinas