Cientos de militares egipcios se desplegaron hoy en la plaza de Tahrir y emplazaron a los
manifestantes a abandonar el emblemático lugar que fue epicentro de las protestas que lograron la
renuncia del presidente Hosni Mubarak, para recuperar poco a poco la normalidad en El Cairo.
En el intento de dispersar a los manifestantes se registraron algunas trifulcas.
"No queremos a manifestantes sentados en la plaza después de hoy", dijo el jefe de la Policía
militar, Mohamed Ibrahim Moustafa Ali, mientras los militares desmontaban las tiendas de campaña
instaladas en la plaza, según consignó la agencia Europa Press.
La respuesta de algunas personas al exhorto no tardó en llegar: "En la plaza, en la plaza,
queremos reclamar nuestros derechos en la plaza", decían mientras los militares los acorralaban.
En la plaza de Tahrir continúan todavía unos 2.000 manifestantes con algunas tiendas de
campaña aún instaladas en la zona central.
Aunque la renuncia de Mubarak era uno de los principales reclamos, muchos planean continuar
en la céntrica plaza cairota para asegurarse de que el Consejo Supremo de las Fuerzas Armadas, que
está ahora al frente del poder, cumpla con lo prometido.
Los manifestantes solicitan la abolición del estado de emergencia, que fue utilizado por las
autoridades contra los disidentes durante 30 años, la liberación de todos los presos políticos y la
convocatoria de unas elecciones libres y justas. (Télam)