Tiene contactos, experiencia y acumula ya varios logros. Su caso más celebrado fue el deNigeria. Con su pericia, Monfrini ayudó a recobrar más de US$1.000 millones que habían sido sacadosdel país africano por el ex líder nigeriano Sani Abacha en los '90s. Ama su trabajo y actualmente está concentrado en investigar las finanzas de 'Baby Doc'Duvalier, ex líder haitiano acusado de corrupción y malversación, durante su gobierno en los '70s y'80s. Aunque está ocupado, Monfrini no pierde de vista los actuales sucesos en el Medio Oriente.Sus talentos podrían ser requeridos en cualquier momento para rastrear los dineros tomados porcabezas de estado recientemente depuestos. Tras las cuentas bancarias En el caso de Nigeria, Monfrini contó con el apoyo del gobierno democráticamenteelecto que asumió el poder luego del fin del regencia de Abacha. Cuando empezó este trabajo, casi no tenía información, aparte de unos pocos documentos sobrecuentas abiertas en Suiza. Monfrini, en entrevista con la BBC, afirma que este tipo de labor requiere "una gran cantidadde horas y una red de contactos amplia que pueda decirte dónde podrías encontrar cuentas". "Es imposible si no se cuenta con una red de contactos en todo tipo de niveles de gobierno, del poder judicial, de la policía, que pueden ayudarte a identificar, congelar o confiscardineros". Sin revelar los detalles del proceso que suele seguir para rastrear dinero cuidadosamenteoculto, señala que es como jalar los hilos sueltos de una tela que al final se desenreda. Una vez que se encuentran una o dos cuentas el proceso se encarrila, pues esas cuentas"hablan por muchas otras cuentas", dice. "Porque siempre hay depósitos y retiros en una cuentabancaria". Tesoros descubiertos En el caso de Abacha, Monfrini pudo recuperar US$1.300 millones. El dinero estaba en Suiza (hasta US$700 millones), en Luxemburgo (donde aún no se recuperatodo), entre otros países. También se obtuvo de devoluciones hechas por gente aliada a Abacha que decidió por propiacuenta restituir el dinero. "Siempre es una experiencia fantástica cuando se descubre un enorme tesoro. Esto ocurrió cuando fui a Luxemburgo. La cantidad que estaba buscando era de unos US$30 millones, y de un díapara otro descubrimos US$650 millones. Fue fantástico", le dijo a la BBC. Monfrini lamenta que la mayoría de las operaciones de lavado de dinero es realizada por gentede su misma profesión, "abogados que ayudan a sus clientes a ocultar el dinero". La democracia como condición El abogado suizo tiene una motivación: "No me gustan los robos. No me gusta ver lo que veocuando voy a esos países. Lo odio, no lo tolero. "No puedo entender. No puedo creer que en un país pequeño como Libia, por ejemplo, donde la población es más bien pequeña y el ingreso por petróleo es enorme, la gente viva en un estado depobreza tal que da pena. Es horrible y no lo soporto". Sus hijos le insisten en que se jubile, pero se niega, dice, porque ama este trabajo. "Esfantástico". Sin embargo, si desde Túnez, por ejemplo, lo llamaran para rastrear cuentas bancarias delgobierno derrocado, "no tomaría hoy el trabajo". "Una cosa es congelar dinero y otra es identificarlo. Para identificarlo se requiere a un cazador, alguien que coordine el esfuerzo de rastreo", explicó, en entrevista con la BBC. Según Monfrini, la condición esencial para que un "cazador" como él tenga cierto grado deéxito es trabajar con el apoyo total de gobiernos democráticamente electos. "Esta labor es imposible cuando eres contratado por gente que también podría tener la mano en la bolsa".