Una corte italiana ordenó que el capitán del buque Costa Concordia permanezca bajo arresto domiciliario.
Al menos 17 personas murieron y hay más de una docena de desaparecidos luego de que el crucero se hundiera cerca de la isla de Giglio, en Italia, el mes pasado.
El capitán, Francesco Schettino, fue acusado de homicidio y de abandonar el barco antes de que los 4.200 pasajeros y miembros de la tripulación estuvieran a salvo.
La corte también rechazó una petición de los fiscales para que Schettino sea enviado de regreso a prisión.
El accidente se registró durante la noche del 13 de enero cuando el crucero encalló y naufragó al acercarse a la isla de Giglio.
Fuente: BBC Mundo




