¿El alter ego de Mandela?

Por UNO

BBC Mundo

En Sudáfrica, una nueva estrella política se va haciendo cada vez más visible: la de Julius Malema, líder juvenil del partido del ex presidente Nelson Mandela, con quien sin embargo no parece compartir la estrategia de reconciliación y entendimiento con la minoría blanca.

A sus 30 años Malema, jefe de la Liga Juvenil del Partido Nacional del Congreso Africano (CNA), muchas veces ha ofendido con palabras y acciones a diferentes sectores de la sociedad surafricana: desde grupos femeninos, empresarios, granjeros blancos y hasta a sus propios jefes.

Este sábado Malema subió un tono más su retórica al declarar la "guerra económica" contra los blancos, justo la víspera de la reanudación del proceso disciplinario que se le abrió por su estilo incendiario y que podría terminar con su expulsión del partido.

"Estamos declarando la guerra económica. Vamos a reclamar lo que es nuestro a la minoría blanca", dijo Malema, según la cita que hace la agencia de noticias sudafricana SAPA.

Este domingo, el CNA retomará el proceso contra el polémico político, a quien se acusa de fomentar la disidencia dentro del partido de gobierno y de desacreditarlo precisamente con su verbo altisonante.

De lo que decida el Comité podría depender el futuro de Malema, pero también del CNA, y algunos creen, hasta el alabado proceso de integración racial que puso en marcha Mandela durante su gobierno (1994-99) y que perdura hasta hoy.

Provocador o inspiradorMalema ha sido acusado de racista, sexista, y de hipócrita, por tener una retórica de izquierda con declaraciones que logran espacio en los titulares de prensa, al tiempo que mantienen un nivel de vida pleno de lujos.

Pero para los miles de sudafricanos que lo siguen con pasión, se trata de un orador inspirador que se preocupa y promueve los derechos de los negros más pobres, la mayoría de la población.

Malema nació en 1981 en Seshego, un pueblo de la provincia norteña de Limpopo.

Según su biografía oficial, a los nueve años se unió al llamado grupo de los Jóvenes Pioneros del CNA y recibió entrenamiento en resistencia armada en los años siguientes a la salida de Nelson Mandela de prisión.

A la edad de 14 años se hizo el líder regional de la Liga Juvenil y se hizo fuerte en el movimiento estudiantil hasta que en 2001 se convirtió en el jefe nacional de estudiantes del CNA.

Pero fue con su elección como líder nacional de la Liga, en 2008, que se convirtió en un factor importante en la política sudafricana.

Entre sus primeras acciones en el puesto estuvo la de organizar la campaña para Jacob Zuma se convirtiera, primero en líder del CNA y luego en presidente del país.

Por aquellos días Malema aseguraba que "mataría por Zuma", combativa expresión de una fidelidad que le llevó en 2006 a su primer encuentro con una corte legal, cuando sugirió que una mujer que acusaba a su jefe de violación la había "pasado bien" porque, dijo, "pidió desayuno y dinero para el taxi" el día del supuesto incidente.

Zuma fue exonerado de aquellas acusaciones de violación, pero Malema fue encontrado culpable de "incitación al odio de género" con sus palabras.

"Dispárale al granjero blanco"Sin embargo, ese vínculo parece haberse deteriorado en los últimos tiempos, lo que se evidenciaría en las varias ocasiones en las que el líder juvenil ha sido llamado ante el comité disciplinario del partido.

En una de esas ocasiones, el comité ordenó que se sometiera a una terapia para el manejo de la ira.

Su nombre resonó internacionalmente cuando a principios del 2010 entonó en una evento público una canción de protesta de la era del apartheid (el sistema de discriminación establecido por la minoría blanca) cuyo coro reza "dispárale al Boer (granjero blanco)".

Por ese episodio fue demandado por incitación al odio racial, en una causa que sigue abierta.

Las cosas parecen haber pasado lo tolerable para la cúpula de su partido cuando pidió un cambio de régimen en la vecina Botswana, a cuyo gobierno calificó como un "títere" y "un peligro" para el resto de África.

En ese caso, Malema se retracto de sus declaraciones y ofreció disculpas ante el comité del CNA.

Vida opulenta"Juju", como también se le conoce, vive en un vecindario elegante de Johannesburgo y es conocido su gusto por relojes, autos y otras manifestaciones materiales de lujo, algo muy señalado por sus críticos.

"Una cosa que he aprendido en mi corta vida en la política es la habilidad para vivir dentro de las condiciones del capitalismo mientras se le combate y derrota", dijo en una reciente entrevista.

El líder surafricano enfrenta también acusaciones de manejos ilegales de contratos públicos en su provincia natal de Limpopo, que según sus detractores sería la explicación de sus riquezas.

En su defensa Malema asegura que en 2008 ordenó a su abogado que procediera a removerlo de las directivas de las compañías en las que figuraba, aunque admite que nunca verificó que la orden se cumpliera.

Pese a este tipo de acusaciones, y a sus polémicas actuaciones, Malema fue reelegido en el cargo en junio de este año y, algunos piensan que podría llegar a dirigir el legendario partido de Mandela.

Malema goza del respaldo de la legendaria Winnie Madikizela-Mandela, la ex esposa del primer presidente negro de Sudárica

Su popularidad se nutre de la impaciencia de millones de sudafricanos negros pobres que, a más de dos décadas del fin del apartheid, no sienten que su situación ha mejorado sustancialmente.