Los partidarios y detractores del presidente Hosni Mubarak libraron hoy una batalla campal en ElCairo que dejó tres muertos y 1.500 heridos, un día después de que el
Al caer la noche, los partidarios del presidente egipcio lanzaron bombas molotov y hubo disparos de
gases lacrimógenos. Dos de esas botellas incendiarias cayeron en el patio del museo arqueológico
egipcio.
Egipto: 3 personas murieron y 1.500 resultaron heridas en choques entre pro y anti Mubarak
mandatario se negara a abandonar el poder de inmediato, como le exigen losmanifestantes.
Por la noche, el ejército se había desplegado masivamente en la plaza Tahrir (Liberación enárabe), una inmensa explanada del centro de El Cairo que se ha convertido desde el 25 de enero enfortín de los manifestantes opuestos a Mubarak. Un periodista de la AFP escuchó al menos cinco disparos y vio un herido por impacto de bala,sin poder determinar de dónde procedían y el tipo de armas con los que fueron efectuados. Según el ministro de Salud Ahmed Hosni Farid, citado por la televisión pública, tres personasmurieron y otras 639 resultaron heridas el miércoles en la plaza Tahrir, en su mayoría porpedradas. Luego, otro número se difundió a la prensa: 1.500 heridos. Miles de partidarios de Mubarak habían irrumpido a primeras horas de la tarde en esa plaza.En cuestión de minutos, los dos bandos empezaron a lanzarse piedras y a golpearse a palos. Al caer la noche, los partidarios de Mubarak lanzaron cócteles molotov y hubo disparos degases lacrimógenos. Dos de esas botellas incendiarias cayeron en el patio del museo arqueológico egipcio, quecontiene riquezas inestimables de la época de los faraones, pero los soldados formaron una cadenapara protegerlo. Los partidarios de Mubarak hasta cargaron a camello contra los manifestantes. Los periodistas no se libraron de los golpes. El ejército tuvo que intervenir en la plazaTahrir para socorrer al camarógrafo de una televisión canadiense al que la multitud quería linchar.Y, según testigos, los partidarios de Mubarak se ensañaron con periodistas que abandonaban laplaza. Varios reporteros fueron detenidos, además, por no respetar el toque de queda. Los partidarios de Mubarak irrumpieron por un acceso vigilado la víspera por soldados quecontrolaban la entrada a la plaza, donde medio millón de personas se habían reunido para pedir larenuncia inmediata del presidente, de 82 años, en el poder desde 1981. Ignorando el llamado del Ejército y no satisfechos con la decisión de Mubarak de nopresentarse en septiembre, los opositores confirmaron la convocatoria de una manifestación masivapara el viernes, día de oración en los países musulmanes. La situación en Egipto es inquietante, al tratarse de un aliado de Occidente y uno de los dosúnicos países árabes en firmar un tratado de paz con Israel (el otro es Jordania). Además controlael canal de Suez, por donde pasa la mayor parte del abastecimiento petrolero de los paísesindustrializados. Pero las capitales occidentales parecen cada vez más resignadas a abandonar a Mubarak a susuerte, condenando la agresión sufrida por los manifestantes y pidiéndole al mandatario iniciarun verdadero proceso de transición que vaya más allá del mero anuncio de dejar el poder enseptiembre. La jefa de la diplomacia estadounidense Hillary Clinton pidió una investigación sobre laviolencia y el portavoz del Departamento de Estado, Philip Crowly dijo esperar que Egipto mantenga"un rol constructivo" en el proceso de paz en Oriente Medio.



