Durante una exhibición aérea en Michigan, Estados Unidos, el doble de riesgo Todd Green sufrió una caída libre de 100 metros y murió.
Los asistentes mantuvieron la calma pensando que todo era parte del truco que estaba realizando, hasta que por los parlantes se avisó que algo había salido mal.
Tras la caída, y tratar a Green durante 15 minutos en el piso, se produjo el traslado al Centro Médico Regional de Mount Clemens, donde fue imposible mantenerlo con vida debido a la gravedad de las heridas sufridas.
"Cuando nos enteramos lo que realmente había sucedido, esto se llenó de lágrimas", afirmó Jennifer Bradley, una de las asistentes al evento, que había ido con sus hijos de 7 y 10 años. "Nos sentamos y rezamos juntos", aseguró.



