El Secretario de Ambiente de la Nación no mencionó qué acciones reales en el escenario internacional debe tomar el país para lograr un rol clave en las negociaciones y qué compromisos está dispuesto a tomar.


Dejó dudas la presentación de Argentina en la cumbre sobre Cambio Climático Cancún 2010

Por UNO

Bajo la denominación "Argentina: Acciones contra el Cambio Climático hacia 2020 en un contexto deDesarrollo Sustentable", que se realiza en México desde el 29 de noviembre y hasta este viernes, la

República Argentina presentó el miércoles su posición frente al Cambio Climático.

La exposición principal estuvo a cargo de Homero Bibiloni, Secretario de Ambiente y

Desarrollo Sustentable de la Nación. También formaron parte de la exposición, Nazareno Castillo,

Director de Cambio Climático, y Gabriel Blanco y Lucas Di Pietro, quienes son negociadores de

Argentina en el grupo de tecnologías y adaptación respectivamente. Asimismo entre los asistentes

hubo una fuerte presencia de representantes de los ministerios de Agricultura y Economía y de la

Secretaria de Energía como así también profesionales del INTI, INTA, CONICET Y COFEMA.

En su presentación, Homero Bibiloni marcó la necesidad de contar con una visión conjunta y

estratégica entre todos los sectores de la sociedad argentina, que incluya desde la sociedad civil

hasta los sindicatos, para pensar a futuro en una estrategia nacional de cambio climático. Desde su

óptica personal valoró como positivo y de un gran salto de calidad y transversalidad algunos hechos

que se produjeron últimamente en Argentina respecto a cambio climático, como la creación del Comité

Interministerial de Cambio Climático y la red COFEMA de Cambio Climático.

Por otra parte, dio a conocer su perspectiva en relación a las negociaciones internacionales,

afirmando que las negociaciones no acompañan el nivel de urgencia que el tema requiere, pero no

obstante se mostró optimista ya que estima que en Cancún se puedan generar acuerdos para lograr

medidas flexibles y simples de financiamiento para los países en desarrollo. En ese sentido,

Bibiloni resaltó como fundamental que los países desarrollados paguen su deuda histórica climática

ya que servirá como puente para lograr la equidad planetaria y valoró el papel de las

transferencias tecnológicas, que deben ser adaptables a la realidad de cada país.

El Secretario de Ambiente de la Nación no hizo mención sobre qué tipo de acciones reales en

el escenario internacional debe tomar Argentina para lograr un papel clave en las negociaciones y

qué compromisos está dispuesta a dar Argentina en la temática, más allá de programas o acciones

puntuales que no tienen ni el peso ni la difusión necesaria como para ser considerados relevantes.

Escenario argentino en relación al cambio climático

A continuación expuso Lucas Di Pietro, Coordinador de Adaptación, quien presentó el escenario

argentino en relación al cambio climático y la vulnerabilidad al mismo, los cambios producidos en

determinadas regiones y cuáles son las iniciativas que presenta el país en adaptación.

Di Pietro hizo hincapié en el retroceso de los glaciares patagónicos y los procesos de

desertificación existentes. Mencionó también la adaptación natural que produjo el cambio climático

en la agricultura, que de esta manera se ha potenciado y ha permitido extender cultivos a zonas

donde tradicionalmente no podía realizarse. Finalmente como medidas políticas en adaptación

mencionó la creación de un seguro de adaptación al sector agrícola y un proyecto de adaptación

basado en el ordenamiento ambiental del territorio, que se realizará como prueba piloto en la

provincia de Jujuy.

Proyectos sectoriales de mitigación al cambio climático

A cargo de Gabriel Blanco quedó la presentación de los distintos proyectos sectoriales de

mitigación al cambio climático. Blanco comentó las iniciativas en el sector agrícola, energético y

transporte; en este punto es importante señalar que en el rubro transporte muchas de estas

propuestas no están en ejecución sino que son proyectos sujetos a la aprobación de fondos GEF, como

por ejemplo la ampliación y mejoramiento de la red ferroviaria del norte y centro de Argentina y la

electrificación de los trenes metropolitanos y buses a base de hidrógeno.

Además, Blanco elogió los programas de energías renovables y eficiencia energética que se

llevan a cabo y la legislación específica que se ha sancionado en nuestro país. En esa línea

también hizo mención al programa de biocombustibles, afirmando que Argentina tiene el suficiente

potencial para lograr el corte obligatorio del 7% que prevé la ley 26.093 de biocombustibles, sin

necesidad de extender la frontera agrícola para lograr este fin.

También dedicó parte de su presentación a la energía nuclear, comentando que es un paso que

está dando Argentina para cambiar su matriz energética y valorando las distintas iniciativas al

respecto. Fundamentó la alusión a este tipo de energía en que según los estudios realizados, para

el año 2030 se duplicará el uso de energía actual y urge cambiar los modelos actuales basados en la

fuerte dependencia de los hidrocarburos y el gas natural.

Asimismo habló sobre la necesidad de la reconversión industrial y la implementación de

programas de buenas prácticas como medidas concretas a trabajar con el sector privado para trabajar

en mitigación. En esa línea y como un gran logro mencionó a la Ley de Protección de los Bosques

Nativos, y si bien remarcó al fondo de bosques nativos como una gran herramienta para lograr la

eficaz implementación de la ley, no hizo mención ni dio explicaciones en relación al recorte brutal

de los fondos originarios previstos que se realizaron en los dos últimos presupuestos.

Proyectos vinculados al cambio climático

Finalmente Nazareno Castillo se refirió a los portafolios de proyectos argentinos vinculados

al Cambio Climático y acciones de tipo institucional que se realizan. Resaltó la importancia del

foro de Cambio Climático como un espacio interactivo donde la sociedad civil puede plantear sus

propuestas e inquietudes y valoró la transversalidad que se le está dando en Argentina al tema.

Otros temas que no se incluyeron en la presentación argentina

-No se habló de compromisos de Argentina nivel internacional.

-Se siguió hablando del grupo 77 más China como el espacio donde actuar, sin hablar sobre las

falencias y divisiones que tiene actualmente este grupo.

-No se mencionó la necesidad de fortalecer vínculos regionales y de lograr posturas desde y

para América Latina.

-Se sigue pregonando la necesidad de financiamiento y tecnología adaptable para emprender

tareas y mayor cantidad de proyectos en torno al cambio climático a nivel local, pero no se

mencionó la posibilidad de trabajar en una Estrategia Argentina en Cambio Climático.

-No se trató el tema REDD, en el cual Argentina tiene un papel clave.

-Se mencionaron algunos proyectos de mitigación que son importantes y pueden ser exitosos en

el tiempo dado que son de carácter incipiente (Genren. Permer), pero gran parte de los demás

proyectos a los que se hizo alusión son de muy pequeña escala y otros ni siquiera han sido

aprobados por el financiamiento internacional.

-No se incluyó referencia a la participación ciudadana en procesos fundamentales tales como

la determinación de la matriz energética y la energía nuclear.

-No se hizo referencia a la ley de glaciares y su relación con el Cambio Climático.

-No hubo espacio de diálogo entre los participantes.

Reflexiones

Argentina sigue aún sin definir claramente que ficha de ajedrez quiere ser en este tablero

internacional complejo de las negociaciones en Cambio Climático. Si bien algunas iniciativas como

la creación del Comité Interministerial de Cambio Climático, la red COFEMA de Cambio Climático y

algunos programas puntuales que se realizan son valorables y positivos, todavía el país se

encuentra en un estadio de indefinición permanente sobre qué hacer y que rol quiere tener en

cuestiones de Cambio Climático.

Si se pretende continuar dependiendo infinitamente de la ayuda internacional, un país como

Argentina con las potencialidades técnico-científicas que posee, perderá una posibilidad importante

de desarrollar acciones domésticas de relevancia en la materia, que sean sustentables en el tiempo

y en donde se trabaje de manera interconectada con la sociedad civil. Este es un aspecto clave que,

como ha sido señalado en el evento de la Plataforma Climática Latinoamericana por FARN junto a

otras organizaciones de la región, constituye una faltante en la construcción de políticas públicas

sustentables en materia de Cambio Climático.

Frente a esta situación, los esfuerzos que se mencionan han sido en su mayoría originados por

acciones de la sociedad civil frente a las cuales las autoridades tuvieron que incorporar estos

temas en sus agendas, tal es el caso de la Ley de Bosques Nativos y la Ley de Glaciares. Es

imprescindible que la participación de la sociedad civil en los procesos de toma de decisión y la

incorporación de la información y su acceso sea establecido como modus operandi constante por parte

de las autoridades en materia de Cambio Climático.

Además, si bien se valoran los avances en la materia, con acciones de pequeña escala o

pruebas pilotos en lugares muy puntuales de nuestra geografía no vamos a generar políticas de largo

plazo en torno al cambio climático ni vamos a poder abarcar los problemas y desafíos derivados del

cambio global.

Por otra parte, resulta necesario reafirmar el principio de responsabilidades comunes pero

diferenciadas, como también el relativo poco peso de Argentina como país emisor de gases de efecto

invernadero a nivel internacional, pero esto bajo ningún concepto debe ser considerado como

obstáculo alguno para desarrollar un estrategia participada, construida y consensuada de manera

congruente y acorde, para empezar a trabajar en los retos que estos cambios necesariamente van a

conllevar.

Asimismo es fundamental que Argentina trabaje junto con los otros países de América Latina en

la construcción de voces regionales en el marco del Cambio Climático, dado que todavía no existe un

enfoque regional de esta problemática. En este sentido consideramos fundamental el abordaje

democrático, de construcción intersectorial de las políticas dentro de los países y de la región

latinoamericana.