La lucha contra el cáncer es otros de los desafíos -nuevo en la mayoría de los casos- que deben afrontar varios presidentes o políticos latinoamericano.
A sólo dos días de haber cumplido 66 años, el ex presidente Lula Da Silva se realizó la semana pasada controles médicos en el prestigioso hospital Sirio-Libanés, en Sao Paulo. Ahí, se le detectó un tumor en la laringe, por lo que se le prescribieron sesiones de quimioterapia.
El oncólogo Arturo Katz, quien se encuentra en el personal médico que atiende a Lula Da Silva, aseguró que su estado es "que el tumor no es demasiado grande" y "se espera que pueda llevar una vida normal en cantidad y calidad después del tratamiento. Las posibilidades de curación son excelentes", afirmó.
El popular líder brasileño, que dejó la Presidencia en diciembre de 2010 con un índice de popularidad del 80%, es el cuarto gobernante que debe combinar sus funciones públicas con la lucha por su vida.
Entre Venezuela y Cuba
El mandatario venezolano, Hugo Chávez, está bajo tratamiento desde junio cuando en un chequeo médico, realizado en La Habana, se le detectó un tumor alojado en la zona pélvica.
Los rumores sobre su salud se regaron durante tres semanas hasa que el 30 de junio el propio presidente fue el encargado de anunciar, en un mensaje televisado desde Cuba a toda Venezuela, que le habían diagnosticado un tumor cancerígeno, que fue extirpado.
Chávez decidó someterse a exámenes médicos luego de una conversación con el ex dictador cubano, Fidel Castro, en la que le comentó acerca de algunas dolencias.
Para muchos especialistas, la detección del cáncer fue tardía y eso explicaría por qué la quimioterapia no está dando el resultado esperado, prolongando los viajes a la isla para continuar con el tratamiento
Incluso el mismo sábado de la noticia de Lula, Chávez reconoció que no se encuentra en "óptimas condiciones físicas" al explicar su ausencia de la XXI Cumbre Iberoamericana, en Asunción.
Lugo ya terminó su tratamiento
Fue el presidente de Paraguay, Fernando Lugo, el primer jefe de Estado de América Latina en transmitir palabras de apoyo para su homólogo venezolano.
En el texo, hizo referencia a su propia experiencia en la lucha contra el cáncer. En agosto de 2010, un estudio confirmó que padecía un linfoma Hodgkins en su ingle, un nódulo en el mediastino (caja toráxica) y una lesión en la tercera vértebra de la zona lumbar
Tras meses de quimioterapia en el hospital Sirio Libanés recibió el alta en diciembre pasado y afirmó que estaba "completamente curado". No obstante, debe someterse regularmente a controles para desestimar nuevas lesiones.
A diferencia de Chávez, cuya enfermedad reimpulsó su figura dentro del ámbito nacional, Lugo debió enfrentar tensiones internas en su gobierno como consecuencia de medidas que tomó el vicepresidente, Federico Franco, a cargo del Ejecutivo durante sus viajes a Sao Paulo.
Incluso las declaraciones de Franco apuntaban a suceder al mandatario.
Dilma lo agarró a tiempo
La sucesora de Lula Da Silva, Dilma Rousseff superó un cáncer linfático en abril de 2009, cuando ya se había lanzado como candidata a la Presidencia. El diagnóstico temprano fue clave: se sometió a una cirugía y a quimioterapia, también en el hospital Sirio-Libanés, para tratar un linfoma del que se la declaró curada.
En junio, su gobierno elaboró un presunto comunicado que fue enviado inicialmente al semanario Época, en el que afirmó que la salud de la presidente, de 63 años, "aún exige atención". Sin embargo, un informe realizado por sus médicos señaló que "presenta excelente estado de salud y que no tendría secuelas de la enfermedad".
Fuente: Infobae.com




