El presidente, acorralado por las manifestaciones, anuncia la formación de un nuevo Gabinete y promete reformas en su primer mensaje a la nación desde que estalló la revuelta.  Decenas de muertos y un millar de heridos en los choques entre manifestan

Crisis en Egipto: Mubarak se aferra al poder mientras la protesta sigue en las calles

Por UNO

Decenas de miles de manifestantes se concentran en la plaza Tahrir, en el centro de El Cairo, entregritos de "¡Vete, vete!" y "¡No violencia!", en clara muestra de que no les basta el mensaje de

anoche del presidente egipcio, Hosni Mubarak, anunciando la destitución del Gobierno pero su

permanencia en el poder. Miles de manifestantes en El cairo y Alejandría desafían el toque de queda

que ha comenzado a las 16.00 (cinco horas más que en la Argentina) y marchan por sus calles, bajo

la atenta vigilancia del Ejército.

Es la quinta jornada de protesta contra el Gobierno de Mubarak, en medio de la ola demanifestaciones que sacude el mundo árabe desde la revuelta de Túnez que comenzó a finales del año

pasado y provocó la caída de su presidente Ben Alí.

Es la resaca después de una jornada de caos y violencia, en la que ciudades como El Cairo,Alejandría y Suez se convirtieron ayer en un campo de batalla en el que centenares de miles de

personas se enfrentaron a la policía y a los militares, con decenas de muertos y más de 1.000

heridos, en una revuelta sin precedentes que ha hecho tambalearse al régimen de Mubarak. Esta tarde

la televisión pública ha informado de que uno de los aliados más estrechos del líder egipcio, el

político y empresario Ahmed Ezz, ha dimitido como miembro del secretariado del Partido Nacional

Democrático (PND), del presidente. Incluso el predicador egipcio Qardaui, el más popular del mundo

árabe, ha intervenido en Al Yazira y ha conminado a Mubarak a retirarse antes de ser expulsado y

juzgado. Lo ha llamado "ciego, sordo y estúpido". Qardaui goza de gran apoyo en las monarquías del

Golfo.

Caos y destrozos

Helicópteros que sobrevuelan el centro de El Cairo, tanques en las calles, vehículos

policiales, edificios y barricadas de neumáticos quemados son parte del paisaje diurno, que muestra

los restos de la batalla. Todavía humea la sede principal del partido de Mubarak, incendiado y

saqueado ayer. En las calles cercanas a la plaza Tahrir, la policía ha efectuado esta mañana

algunos disparos, aunque no está claro si se trata de balas de goma o munición real, según la

agencia Reuters, provocando la huida de los manifestantes. También han intervenido con disparos al

aire los agentes que custodian el Parlamento, para dispersar a un grupo de personas que pretendían

irrumpir en el complejo. No está permitido el acceso al tráfico rodado a la céntrica plaza, pero sí

a los viandantes. Habitantes de El Cairo, incluso familias, se han acercado a sacar fotos con sus

teléfonos móviles de lo que consideran un momento histórico.