Por Javier PolvaniEnviado especial de UNO
Eso calculan los manifestantes. En tanto, durante esta segunda jornada de paro, el gobierno informó que hubo 210 detenidos en todo el país, de los cuales 140 fueron apresados por los carabineros en la Región Metropolitana. Video: el enviado e
Cerca de 600.000 chilenos protestaron contra el gobierno de Sebastián Piñera
Los miembros de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT) calcularon que unos 600.000 chilenos salieron este jueves a las calles en Chile a protestar contra el gobierno del presidente Sebastián Piñera, como aseguró Arturo Martínez, líder de la central sindical. Para Camila Vallejos, líder del movimiento estudiantil, fueron unas 300.000 personas a la convocatoria principal convocada por los alumnos y los trabajadores en el centro de Santiago.
En cambio, el Gobierno quiso bajarle la resonancia a la protesta nacional de este jueves y consideró que las manifestaciones tuvieron menor asistencia que las anteriores que se realizaron desde que se evidenció el conflicto con el movimiento estudiantil. El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, estimó que 175.000 chilenos marcharon en todo el país y sólo 50.000 lo hicieron en la Región Metropolitana.
En el centro de Santiago, la concentración de gente se produjo al final de cuatro marchas que partieron desde diferentes puntos de la capital trasandina y coparon el microcentro. Las cuatro columnas marcharon desde San Diego y Placer; Plaza Italia; Estación Mapocho, y Exposición y Alameda, hasta Ricardo Cumming y Alameda, muy cerca de la Casa de la Moneda, sede del Gobierno de Chile.
Entre las 11.30 y las 14, los manifestantes se mantuvieron en ese punto de la capital compartiendo consignas contra el gobierno de Sebastián Piñera cercados por cordones de carabineros sin que se registraran incidentes. Recién cuando se produjo la desconcentración hubo una reacción de la policía contra algunos grupos principalmente de estudiantes que se fueron reubicando para seguir manifestándose.
Los choques entre carabineros y alumnos posteriores al acto de la CUT y los estudiantes no fueron de extrema violencia sino más bien de provocación entre los guardianes públicos y los jóvenes manifestantes. Sin una mesa de diálogo activa entre las partes, en las calles de Santiago, la cara del Estado era el cuerpo de Carabineros, con sus camiones blindados e hidrantes, que intentaba disuadir a los estudiantes convencidos de que la movilización permanente forzará al Gobierno central a modificar su política en materia educativa.
Grupos de encapuchados provocaron desmanes aprovechando el movimiento de desconcentración de la manifestación e incitaron la reacción represiva de los carabineros tanto como el repudio de los estudiantes, quienes fueron atacados por los violentos que se filtraron entre la seguridad de la marcha y la policía. Los encapuchados destrozaron la fachada de algunos bancos y originaron un principio de incendio en la Iglesia de la Gratitud Nacional, aunque sin mayores consecuencias para el inmueble de la Alameda de Santiago.
Durante la jornada del jueves, el gobierno informó que hubo 210 detenidos en todo el país, de los cuales 140 fueron apresados por los carabineros en la Región Metropolitana.
Grupos de estudiantes permanecieron en distintos puntos de la ciudad hasta entrada la noche. Las consignas preferidas de los alumnos secundarios y universitarios apuntaron al presidente Piñera, al tirano Augusto Pinochet y al cuerpo de Carabineros. Entonaron que “se va a caer, se va a caer, la Educación de Pinochet” y le dedicaron a la policía “paco escucha: tu hijo está en la lucha”.
Los alumnos, sobre todos los del nivel medio, de entre 14 y 17 años, a la par de reclamar por la Educación y resistir el avance policial en varios puntos de la capital, se divirtieron protagonizando improvisados actos de comedia en los que representaban distintos aspectos del conflicto que los enfrenta con la Administración del país.



