El premier apuró los tiempos al pedir una moción de confianza para introducir una ley que aumenta el IVA, crea un impuesto “solidario” del 3% para las rentas de más de 300 mil euros y aumenta la edad jubilatoria de las mujeres. Prev

Berlusconi logró que el Senado le apruebe un duro plan de ajuste e impuestazo

Por UNO

Con el fantasma de la crisis “inminente” sobrevolando la península, el Senado italiano aprobó, con 165 votos a favor y 141 en contra, un nuevo programa de ajustes diseñado para ahorrar 54.265 millones de euros. La nueva versión de la “maniobra” anticrisis, que en los últimos días sufrió una serie infinita de reformas, vale para el 2013, año en el que la península deberá alcanzar el tan ansiado “equilibrio presupuestario”, como lo exige, insistentemente, el Banco Central Europeo, publica Tiempo Argentino.

Entre las nuevas medidas diseñadas por el gobierno de Silvio Berlusconi se encuentran el aumento del Impuesto al Valor Agregado (IVA), del 20 al 21%, la creación de un impuesto “solidario” del 3% para las rentas que superen los 300 mil euros y el progresivo aumento de la edad jubilatoria de la mujeres que trabajan en el sector privado, de 60 a 65 años a partir de 2014.

Apremiado por los especuladores que en los últimos días hicieron estragos en la Bolsa de Milán, Berlusconi decidió apurar los tiempos y someter su enésimo plan de recortes a una “moción de confianza”. De esta forma, el gobierno de derecha aceleró la aprobación de la ley, eludiendo el debate parlamentario y las posibles enmiendas de la oposición.

Con un ojo en el BCE, que este jueves decidirá si sigue comprando obligaciones del Estado italiano, y acorralado además por los vaivenes bursátiles, nada pudo parar el nuevo tijeretazo, ni siquiera la masiva manifestación y huelga general del martes, a la que adhirieron el 58% de los trabajadores.

Este miércoles, la Bolsa de Milán vivió un día de gloria, luego de días de cotizaciones en rojo. Cerró en positivo, con el 4,24% y se llevó el primer puesto en el cierre de las bolsas europeas. Los analistas infirieron que esta era una clara señal de que “el mercado” había aceptado de buen grado el ulterior ajuste.

La Comisión Europea también alabó las últimas medidas y los tiempos acelerados de su aprobación. Para Bruselas, las normas anunciadas “confirman la determinación de las autoridades italianas de cumplir los objetivos acordados de reducción de déficit y deuda, contribuyendo al mismo tiempo a hacer frente a las debilidades estructurales profundamente enraizadas de la economía italiana”. En particular, el Ejecutivo europeo aseguró que la decisión de retrasar la edad de jubilación de las mujeres es “una señal importante”.

El nuevo plan de ajuste se suma al aprobado por el Parlamento el 15 de julio pasado por un valor de más de 80 mil millones de euros en ahorro para los próximos cuatro años. Un recorte que ya incluía medidas impopulares como el congelamiento de los salarios de los empleados públicos, un impuesto sanitario de 10 a 25 euros, según el tipo de consulta, y la eliminación de beneficios fiscales para las familias con hijos a cargo.

En los próximos días, el Consejo de Ministros tiene en agenda, además, la aprobación de la “regla de oro” (limitar por la Constitución el nivel de endeudamiento) sobre el equilibrio presupuestario −en sintonía con España y Alemania− y la abolición de todas las provincias, una norma destinada a reducir enormemente el gasto público.