El Papa hizo esta afirmación durante una ceremonia en la que bautizó a más de 20 niños. También recordó a las víctimas del terremoto de Haití, en el primer aniversario del sismo que mató al menos a 220 mil personas.

Benedicto XVI: "La institución familiar es amenazada por todos los frentes"

Por UNO

El Papa Benedicto XVI aseguró este domingo que la "institución familiar es amenazada por todos losfrentes" a la vez que pidió que se la defienda. Asimismo, bautizó a 21 recién nacidos con la ayuda

de dos prelados.

En la misma ceremonia donde pronunció estas palabras, dedicó "un pensamiento especial" a la

población haitiana en el primer aniversario del terrible sismo que mató al menos 220.000 personas

en esta isla a la que Benedicto XVI enviará un representante especial, según anunció este domingo.

"La colaboración entre la comunidad cristiana y la familia es aún más necesaria en el

contexto social actual en el que la institución familiar es amenazada por todos los frentes y

afronta dificultades considerables en su papel de educador de la fe", precisó durante la ceremonia

religiosa.

Estos bautismos, una tradición del Vaticano, son organizados en la capilla Sixtina para los

hijos de los empleados locales. La ceremonia, en la que fueron bautizados 13 varones y 8 niñas que

tienen entre 4 semanas y 4 meses, conmemora también el bautismo de Cristo y marca el fin de las

celebraciones religiosas de Navidad.

"La desaparición de referencias culturales estables y la rápida transformación de la sociedad

hace que el trabajo de educación se vuelva muy difícil", añadió Benedicto XVI.

"Por lo que es necesario que las parroquias apoyen aún más a las familias, pequeñas

parroquias domésticas", concluyó.

Por otra parte, Benedicto XVI anunció que el cardenal Robert Sarah, presidente del consejo

pontifical Cor Unum que se ocupa de las obras caritativas del Papa, partirá a Haití este domingo

"para expresar mi constante proximidad y la de todas las Iglesias" a la población local.

"Deseo dedicar un pensamiento especial a la población de Haití, un año después del terrible

terremoto que desgraciadamente estuvo seguido por una epidemia de cólera", dijo el Papa durante la

oración dominical del Ángelus.

El sismo del 12 de enero 2010 dejó más de 220.000 muertos y 1,2 millones de personas sin

hogar en el país más pobre del continentea mericano.